jueves, 7 de febrero de 2008

EL ARTE , INTERNET Y LAS GRANDES EXPOSICIONES DE PICASSO Y MODIGLIANI

DURANTE ESTE MES DE FEBRERO PODEMOS RESALTAR NO SÓLO EL MUSEO TYUKANOV, SINO, TAMBIÉN, TRES GRANDES EXPOSICIONES: Picasso, Modigliani y Goya. Y ADEMÄS AMAZONAS DEL ARTE NUEVO.

MUSEO TYUKANOV

Hoy queremos compartir con ustedes algo que nos parece interesante el SERGEY TYUKANOV MUSEUM OF ART. Podrán recorrerlo y apreciar diferentes salas con paredes virtuales donde se exponen diversas obras pictóricas fantásticas y surrealistas.
Los Museo han llegado a Internet.

Museo Tyukanov


LA COLECCIÓN DEL MUSEO NACIONAL PICASSO PARÍS: LOS "PICASSOS" DE PICASSO

Se ha abierto al público en el MNCARS una de las exposiciones más ambiciosas y exhaustivas que se han celebrado hasta hoy sobre Picasso, según Manuel Borja-Villel, director del museo, "una oportunidad única para conocer una creación tan personal que al mismo tiempo sirve de biografía".

Para esta exposición, el Museo Reina Sofía ha habilitado tres salas de exposiciones temporales y el ala completa de la exposición permanente donde se encuentra el Guernica.

La exposición se estructura en cuatro apartados diferenciados de la obra picassiana. El primero abarca el periodo desde su primeras pinturas (1895) hasta 1923, con obras representativas de su época azul, el cubismo analítico y su particular clasicismo. En el segundo apartado se muestra la producción artística desde 1924 a 1934, época de coqueteos con el surrealismo. En la sala del Guernica se exponen las obras comprometidas con la España Republicana: La mujer que llora y los Retratos de Dora Maar, así como las grandes esculturas alegóricas Cabeza de Toro, Cabeza de muerto y El hombre con un cordero. En el último apartado, 1947 - 1972, destaca la producción realizada durante los años cincuenta que, según la comisaria de la exposición Anne Baldassari, ofrece "una versión totalmente picassiana de la cultura pop".

Sede: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Calle Santa Isabel, 52. 28012 Madrid
Fechas: Del 6 de febrero al 5 de mayo de 2008


MODIGLIANI Y SU TIEMPO

La exposición Modigliani y su tiempo ofrece al espectador una visión completa de la obra del artista italiano Amedeo Modigliani, desde su llegada a París en 1906 hasta su prematura muerte en 1920.

Constituida por 126 pinturas, esculturas y dibujos, trata de arrojar nueva luz sobre la obra del artista italiano a partir de su diálogo con los que fueron sus principales maestros -Toulouse-Lautrec, Gauguin, Cézanne, Picasso, Derain, Brancusi- y sus compañeros de Montparnasse -Chagall, Van Dongen, Soutine, Lipchitz, Zadkine, Kisling, Foujita.

Modigliani y sus maestros y Modigliani y sus amigos constituyen, así, los dos ejes en los que se organiza la muestra, correspondiendo a sus sedes del Museo Thyssen-Bornemisza y de la Fundación Caja Madrid, respectivamente.

Sedes:
Del 05 de febrero al 18 de mayo de 2008 en el:
Museo Thyssen-Bornemisza, Pº del Prado, 8. 28014 Madrid y
Fundación Caja Madrid, Plaza de San Martín, 1. 28013 Madrid


GOYA EN TIEMPOS DE GUERRA

Organizada con motivo de la conmemoración del bicentenario de los levantamientos de Madrid del 2 de Mayo, el 14 de abril llegará al Museo del Prado Goya en tiempos de Guerra , de la que es comisaria Manuela Mena. Entre los casi dos centenares de obras que reunirá la muestra, abierta hasta el 13 de julio, destacan los dos grandes lienzos que pintó del 2 y 3 de mayo de 1808 en Madrid sobre los fusilamientos y la carga de los mamelucos.



AMAZONAS DEL ARTE NUEVO

Con Amazonas del arte nuevo, la FUNDACIÓN MAPFRE continúa una línea de actuación con la que se reivindica el papel desempeñado por la mujer en el desarrollo del arte moderno. En esta ocasión la exposición aborda las creaciones elaboradas por cuarenta y una autoras representativas de distintos movimientos y estilos entre 1880 y 1950.
Del 30 de Enero al 30 de Marzo en la Sala de Exposiciones de la Fundación Mapfre, Avda. del General Perón, 40, Madrid.

martes, 5 de febrero de 2008

PINTORES GALLEGOS.

Artistas de Galicia
Blog dedicado al arte en la comunidad gallega. Actualidad del Arte en Galicia.

Si quieres aparecer en nuestros listado envíanos tus datos a: periodico.elforo@telefonica.net
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Pintores de La Coruña


Manuel Abelenda Zapata
Oleo, dibujo
La Coruña (1889-1957)

Alfonso Abelenda Escudero
Oleo, dibujo
La Coruña 1930

Fernando Alvarez de Sotomayor y Zaragoza
Oleo, dibujo
Ferrol (1875-1960)

Jesus Balado Paz
Acuarela, dibujo, óleo
Fene 1947

Felipe Bello Piñeiro
Oleo, murales,dibujo.
El Seijo - Mugardos (1886-1952)

Modesto Brocos y Gómez
Oleo, grabado.
Santiago de Compostela (1852-1935)

Galia Blanco
Pintura agro-pop
Santiago de Compostela 1974
www.galiablanco.es

Pedro Bueno Salto
Dibujo, acuarela, aguada,
óleo, murales.
A Coruña 1952

Juan J. Cancela del Rio
Oleo, dibujo.
Santiago de Compostela (1803-1886)

Jenaro Carrero Fernández
Oleo, dibujo
Noia (1874-1902)

Luis María Caruncho Amat
Oleo, grabado, collage, escultura.
Coruña1929

Jesús Antonio Caulonga Pereira
Oleo, grabado.
Escultura Santiago de Compostela 1934

Alvaro Cebreiro Martínez
Oleo, dibujo.
La Coruña (1903-1956)

María del Carmen Corredoira Ruiz
Oleo, dibujo.
La Coruña (1893-1970)

Imeldo Corral González
Oleo
Ferrol (1889-1976)


Alfonso Costa Beiro
Oleo, grabado, dibujo, carteles, murales.
Noya 1943

Alfonso Crespo Fernández Oleo, acuarela, grabado, collages
Ferrol 1932

María Antonio Dans Boado Dibujo, acuarelas, ceras, óleo
Oza de Los Rios (1922-1988)

Alberto Datas Panero
Oleo, dibujo, técnica mixta.
La Coruña (1935-2007)

Camilo Díaz Baliño
Oleo, ilustraciónes, escenógrafo.
Ferrol (1889-1936)

María Manuela Díaz Orjales
Oleo, dibujo
Ferrol 1945

Isaac Díaz Pardo
Oleo, cerámica.
Santiago de Compostela 1920

María Xesús Díaz
Oleo, acrílicos, técnicas mixtas.
La Coruña 1957

Alfredo Erias Martinez
Dibujo, óleo, grabado
Abegondo 1954

Manuel Facal Ponte
Dibujo, óleo, técnicas mixtas, grabado.
Carballo 1943

Elena Fernández Gago
Oleo, dibujo.
La Coruña 1940

Mario Fernández Granell
Acrílico, óleo, dibujo.
La Coruña (1915-1991)

Antonio Fernández López
Oleo, acuarela, dibujo, grabado.
Narón 1949

Eugenio Fernández Granell
Distintas técnicas.
Santiago (1912-2001)

Gragorio Ferro Requeixo
Oleo
Santiago (1742-1812)

Carlos García Alcolea
Oleo, acrílico, técnica mixta, dibujo.
La Coruña (1949-1992)

Antonio García Patiño
Dibujo, óleo, técnicas mixtas.
La Coruña 1932

Ana García Pan
Oleo, Dibujo. Surrealismo
La Coruña 1951

Mª del Carmen Gomez Novoa
Grabado, dibujo, óleo.
Santiago de Compostela 1947

Alejandro González Pascual
Oleo, dibujo.
La Coruña (1930-1993)

Carmelo F. González Rodríguez Plumilla, gouache, acuarela y óleo.
Ferrol (1897-1954)

Eduardo Hermida
Oleo, Acrílicos, técnicas mixtas. Pintura Pop.
Ferrol 1965

José María de Labra Suazo
Oleo, pastel, acrílico .
La Coruña (1925-1994)

Antonio Lago Rivera
Oleo, acuarela, dibujo.
La Coruña 1916

Jorge Llorca Freire
Oleo, dibujo, técnica mixta.
Ferrol 1952

Francisco Llorens Díaz
Oleo, dibujo.
La Coruña (1874-1948)

Juan Luis López García
Oleo
Santiago de Compostela (1894-1988)

Armando López Guerra
Oleo, grabado, técnicas mixtas.
Santiago de Compostela 1948

Siro López Lorenzo
Dibujo. Caricaturista excepcional.
Fene 1943

Urbano Lugris Vadillo
Oleo
La Coruña 1942

Urbano Lugrís González
Oleo, dibujo.
Sada (1908-1973)

Abelardo Miguel López Leira
Oleo.
Pontedeume (1918-1991)

Manuel Mampaso Bueno
Oleo, mixta, tinta
La Coruña (1924-2001)

Xoaquín Marín Formoso
Dibujo, acuarela. Caricaturista
Fene 1943

Rafael Martínez Vilela
Oleo
Ferrol (1899-1974)

Santiago Meyer Viña
Oleo, dibujo, grabado.
Santiago de Compostela 1947

Luis Mosquera Gómez
Oleo (retratista).
La Coruña (1899-1987)

Ovidio Murguía de Castro
Oleo
Lestrove (1871-1900)

Roman Navarro García-Vinuesa
Oleo, dibujo.
La Coruña (1854-1938)

Jesus Núñez Fernández
Oleo, grabado, escultor.
Betanzos 1927

Dolores Padín Fernández
Oleo, grabado.
Santiago de Compostela 1946

Adriano Paz Martínez
Oleo, acuarela, dibujo, acrílicos.
Ferrol 1929

Alberto Permuy
Dibujo, óleo, acrílico. Murales, Bodegón.
Barallobre 1947

Jorge Peteiro Vázquez
Oleo, xerigrafía, murales, técnicas mixtas.
A Coruña 1959

Domingo Pieltain Alvarez-Arenas
Oleo, dibujo. Marinas, paisajes.
Ferrol 1949

Jenaro Pérez Villaamil
Oleo, Acuarela, dibujo, litografía
Ferrol (1807-1954)

Fernando Prieto
Oleo, dibujo.
Coruña 1947

Laureano Quesada Jiménez
Oleo, dibujo, acuarela, grabado
Ferrol 1941

Manuel Quintana Martelo
Oleo, acuarela, dibujo, grabado.
Roxos 1949

Máximo Ramos López
Dibujo, grabado, óleo, ilustraciones.
Ferrol (1880-1949)

Alvaro Daniel Rodríguez Castelao Dibujo, acuarela, óleo
Rianxo (1886-1950)

Rafael Romero Díaz del Rio
Acuarela, dibujo, óleo.
Ferrol 1948

Elvira Santiso Garcia
Oleo.
Betanzos (1872-1961)

Armando Salas Martínez
Dibujo, acuarela, óleo.
Santa Marta de Ortigueira 1946

Julio Sanjurjo Aler
Pintura, escultura.
La Coruña 1958

Elvira Santiso Garcia
Oleo.
Betanzos (1872-1961)

Ricardo Segura Torrella
Oleo, dibujo
Ferrol (1927-2000)

Alfredo Souto Cuero
Acuarela, dibujo, óleo.
La Coruña (1862-1916)

Manuel Suárez Casal
Técnica mixta
A Coruña (24-4-72)

Manuel Suarez-Pomariega Molezún
Acuarela, óleo, acrílico .
La Coruña (1920-2001)

Germán Taibo González
Dibujo, óleo.
Coruña (1889-1919)

Joaquín Vaamonde Cornide
Oleo, pastel.
La Coruña (1872-1900)

Sergio Vázquez Santiago
Oleo, dibujo, altorelieve madera.
Narón 1939


Pintores de Lugo

Roque A. Barreiro Fanegoenlace Oleo
Viveiro 1947

Blanca Besteiro García
Pintura, restauración
Riotorto 1965

Manuel Bujados
Oleo, dibujo, ilustración.
Vivero (1889-1954)

Santiago Caneda Blanco
Oleo, acrílico, técnicas mixtas
San Clodio 1946

Manuel Castro Gil
Oleo, grabado (aguafuerte)
Lugo (1891-1961)

Alejandro Carro Rodríguez
Oleo.
Lugo 1964

José Luis Garcia-Boente
Oleo, dibujo
Lugo 1962

Roberto González Fernández
Oleo, dibujo, acrílico,
Monforte de Lemos 1948

Fermín González Prieto
Oleo, dibujo.
Viveiro (1900-1987)

Antón Goyanes Fernández
Oleo, acrílico, grabado
Monforte de Lemos 1935

Constantino Grandío López
Oleo
Lousada (1925-1977)

Xoan Manuel Guerreiro Vázquez
Oleo, pintura urbana, ilustraciones.
Xove 1956

Ana María (Maruja Mallo) Gómez González
Oleo
Viveiro (1902-1995)

Julia Minguillón Iglesias
Oleo
Lugo (1925-1965)

Antón Patiño Pérez
Dibujo, óleo, técnica mixta.
Monforte de Lemos 1957

Luisa Paz Montenegro
óleo,acrilíco,dibujo,acuarela,grabado,cerámica
Lugo 1953

Xosé Randolfe Vilariño
Esmaltes.
Carballedo 1960

Jesus (Corredoyra) Rodríguez Corredoira
Oleo..
Lugo (1889-1939)


Pintores de Orense

Joaquín Balsa Díaz
Pintura y escultura
Orense 1911

José Luis De Dios González
Oleo, grabado, dibujo, gouache.
Orense 1943

Virxilio Fernández Cañedo
Oleo, dibujo
Orense 1954

Cándido Fernández Mazas
Oleo, dibujo, técnica mixta.
Orense (1902-1942)

Angel Huete Vales
Oleo, acrílico, técnicas mixtas, grabado.
Orense 1944

Ana Legido Soto
Acuarela, óleo, mixtas.
Orense 1939

Enrique Ortiz Alonso
Grabado, aguafuerte, temple, litografía.
Orense 1935

Ramón Parada Justel
Oleo, dibujo.
Esgos (1871-1902)

Antón Pulido Novoa
Oleo, dibujo, grabado.
Amoeiro 1944

Pastor Outeiral Rodríguez
Oleo, técnica mixta, fotografía.
Ourense 1962

Manuel Prego de Oliver
Oleo, acuarela, dibujo.
Ourense (1915-1986)

Julio Prieto Nespereira
Oleo, grabado, dibujo, ilustraciones.
Orense (1896-1991)

Antonio de Puga
Oleo.
Orense (1602-1648)

Antonio Quesada Porto
Oleo, dibujo, serigrafía
Orense 1932

Fernando Quesada Porto
Oleo, dibujo
Orense 1933

Xaime (Quessada) Quesada Porto
Oleo, guache, acuarela, grabado.
Orense (1937-2007)

Jaime Quesada Blanco
Oleo, dibujo, grabado
Orense (1975-2006)

Carmen Rodríguez de Legísima
Oleo.
Lousado (1896-1980)

Patricia Saco Atanes
Acrílico, óleo, técnica mixta, fotografía, escultura y diseño gráfico
Ourense, 1981
www.patriciasaco.com


Leopoldo Villamil García de Paredes
Oleo, grabado, aguafuerte.
Orense (1841-1885)


Pintores de Pontevedra

Antón Abreu Bastos
Oleo, dibujo.
Vigo 1927

Rafael Alonso Fernández
Acuarela, óleo, dibujo
Pontevedra (1924-1995)

Berta Alvarez Cáccamo
Oleo, acrílicos, técnicas mixtas.
Vigo 1963

Pilar Alvarez Pablos
Oleo, tecnica mixta.
Pontevedra 1960

Serafín Avendaño Martínez
Oleo acuarela, dibujo.
Vigo (1838-1916)

José Barreiro Gómez
Dibujo, óleo.
Forcarei 1940

Alberto Barreiro González
Oleo, técnica mixta
Pontevedra 1968

Virxilio Blanco Garrido
Dibujo, óleo.
Forcarei (1896-1948)

Angel Botello Barros
Oleo, dibujo.
Cangas de Morrazo (1913-1986)

Rosa Elvira Caamaño Fernández
Oleo, Pastel, lápiz, carbón.
Bueu 1954

M. del Carmen Calviño Iglesias
Dibujo, óleo, ilustración.
A Xesta - Lalín 1938

Enrique Campo Sobrino
Oleo, acuarela, dibujo.
Pontevedra (1890-1911)

Tono Carbajo Villaverde
Dibujo, óleo.
Vigo 1960

Victor Casas Julián
Oleo, acuarela, dibujo.
Pontevedra 1936

Jorge Castillo Casalderrey
Oleo, acuarela, dibujo, grabado.
Pontevedra 1933

Manuel Colmeiro Guimarás
Oleo Chapa
Silleda (1901-2000)

Antonio Fernández Gómez
Dibujo, óleo.
Goian (1882-1970)

Leopoldo Fernández Varela
Oleo.
Vigo (1929-2007)

José Frau Ruiz
Oleo, dibujo.
Vigo (1898-1976)


M. Diego G. de Giráldez
Pntor y escultor (Técnica mixta)
A Cañiza (PO) 1956

Antón Lamazares Silva
Oleo, técnicas mixtas. Expresionista
Lalín 1954

Francisco Leiro Lois
Pintura y escultura
Cambados 1954

José Telmo Lodeiro Fernández
Oleo.
Vigo (1930-1996)

Francisco Mantecón Rodríguez
Técnica mixta, óleo, dibujo.
Vigo (1948-2001)

Lino Martínez Villafinez
Oleo.
Marín (1892-1960)

Carlos Maside García
Oleo, dibujo
Pontecesures (1897-1958)

Santiago Montes Areas
Oleo, técnica mixta.
Vigo 1940

Leopoldo Novoa García
Oleo, técnica mixta, grabado, escultura.
Salcedo 1919

Xurxo Oro Claro
Oleo, grabado, técnicas mixtas.
Baiña 1955

José Otero Abeledo (Laxeiro)
Oleo, dibujo, grabado, técnica mixta.
Lalín (1908-1996)

Benigno Pereira Borrajo
Oleo, dibujo.
Vigo (1874-1961)

Xerardo Pesqueira García
Oleo, dibujo. Abstracto
Marin 1941

Manuel Pesqueira Salgado
Dibujo, óleo.
Lantaño- Pontevedra (1911-1988)

Xavier Pousa Carrera
Oleo, dibujo. Impresionismo.
Goián (1931-2000)

Agustín Pérez Bellas
Dibujo, óleo. Arquitecto y pintor.
Vigo (1925-1982)

María Teresa Quesada Legido
Oleo, pastel, dibujo.
Vigo 1962

Gabino Rey Santiago
Oleo, dibujo.
Marín (1928-2006)

Federico Ribas Montenegro
Dibujo, gouache, acuarela.
Vigo (1980-1952)

Manuel Rodríguez Moldes
Oleo, técnica mixta.
Pontevedra 1949

Mercedes Ruibal Argibay
Oleo, acrílico, técnicas mixtas, grabado.
Xeve 1928

Manuel Ruibal Ruibal
Oleo, acuarela, dibujo.
Porráns 1942

Antía Sánchez Alonso
Acrílicos, dibujo, collage, acrílicos.
Vigo 1975

Angel Sevillano Estremera
Oleo, dibujo.
Vigo 1942

Carlos Sobrino Buhigas
Oleo, acuarela, tecnica mixta.
Pontevedra (1885-1978)

Arturo Souto Feijoo
Dibujo, pastel, gouache, acuarela, óleo.
Pontevedra (1902-1964)

Alfonso Sucasas Guerra
Oleo, dibujo
Lalín 1940

Luis Torras Martínez
Oleo, fresco, técnica mixta.
Vigo 1912

Rosa Ubeda González
Técnicas mixtas, óleo
Pontevedra 1958

Rafael Ubeda Piñeiro
Oleo, murales, grabado
Pontevedra 1932

Juan M. Valcarcel Obelleiro
Oleo, dibujo, grabado, ilustración.
Tuy 1956

Javier Varela Guillot
Oleo, pastel, acuarela, dibujo
Vigo 1933

Alex Vázquez-Palacios Gómez
Oleo, dibujo, ilustración, acrílicos.
Vigo 1946

Mónica Vila
Dibujo, acrílicos, técnicas mixtas.
Vigo 1975


Pintores afincados en Galicia

Darío Alvarez Basso
Acrílicos, óleos, técnicas mixtas.
Caracas (Venezuela) 1966

Felipe Criado Martín
Oleo, dibujo.
Gijón 1928

Julio Fernandez Arguelles
Oleo, dibujo.
Astorga (León) (1923-2002)

Gemma Marqués Redondo
Oleo.
Burgos 1981

Roberto González del Blanco
Oleo, dibujo.
León (1887 - 1959)

Matías Marqués Alija
Oleo, técnicas mixtas.
Tordesillas (Valladolid) 1947

Carmen Martín Serantes
Oleo, dibujo, grabado.
Winterthur (Suíza) 1971

Rogelio Puente Díaz de la Rocha Oleo.
La Habana (Cuba) (1 julio 1.936- 30 noviembre 1996)

Antón Rivas Briones
Dibujo, grabado, xilografía, óleo.
Madrid 1954

José Seijo Rubio
Oleo, acuarela, dibujo.
Madrid (1881-1970)

Luis Seane López
Dibujo, ilustración, murales, óleo.
Buenos Aires (1911-1979)


Pintores descendientes de gallegos afincados en el exterior

Francisco Bugallo (Artista Plástico)
Valencia -Estado Carabobo- Venezuela
Nace el Caracas el 2 de diciembre de 1958

domingo, 3 de febrero de 2008

¿LOS GRANDES MUSEOS SE CLONAN?

LOS GRANDES MUSEOS SE CLONAN

Museo Thyssen

Museo Louvre

Museo Gulbenkian

Museo Reina Sofía

Museo Tate Modern

El MOMA

El MET

El Guggenheim

Museo del Prado

ARTE CONTEMPORÁNEO

ARTE CONTEMPORÁNEO

El arte contemporáneo se le suele definir como el arte elaborado después de la Segunda Guerra Mundial. Los museos de arte denominan arte contemporáneo a las colecciones de este periodo. En sentido amplio, el arte contemporáneo es el hacer artístico que se desarrolla en nuestra época.
En realidad el arte contemporáneo es un estilo que abarca una multitud de estilos nacidos a principios del siglo XX.

FAUVISMO

En primer lugar, el fauvismo marcó las directrices artísticas entre 1904 y 1907. Se trataba de una reacción contra el impresionismo. El color era el elemento principal del cuadro y se utilizaba de una manera apasionada. Los artistas del fauvismo, tales como Vlaminck, Signac y Henri Matisse, se inclinaban por las manchas planas y extensas. Este estilo de arte contemporáneo fue efímero, pero algunos de sus seguidores continuaron aplicando la técnica fauvista, como es el caso del pintor contemporáneo Dufy.

CUBISMO

En segundo lugar, dentro de lo que llamamos “arte contemporáneo” también se encuentra el cubismo, cuyos creadores fueron Pablo Picasso y Georges Braques. El movimiento se desarrolló entre 1904 y 1917 y sus características principales son: el uso de tonos neutros (grises, blancos, verdes claros), los ángulos de observación del objeto, que se multiplican para obtener una cuarta dimensión; los interiores, que son representados mediante transparencias; la luz, que desaparece definitivamente; y por último, la exaltación del plano, que se hace más intensa que en el fauvismo.

EXPRESIONISMO

El expresionismo ha sido también uno de los estilos del arte contemporáneo. El movimiento surgió en Alemania en 1905 cuando se constituyó en Dresden el estilo llamado Die Brücke (el puente). Sus antecesores se remontaban al último tercio del siglo XIX: eran Van Gogh, Toulouse-Lautrec, Munch y Ensor. Desde su fundación Die Brücke celebró exposiciones que fueron recibidas con escándalo e incomprensión. Los expresionistas expresaban las angustias internas del individuo mediante una pintura dramática, expresiva, y a través de la deformación y caricaturización de las figuras. Algunos de los miembros más importantes de este estilo fueron: Krichner, Schmidt- Rottluff y Emil Nolde.

DADAÍSMO

Por otra parte, al referirse al arte contemporáneo también es importante señalar el movimiento dadá. Se desarrolló entre 1915 y 1922 en Zúrich en protesta por la primera guerra mundial y después se extendió a Berlín, París, y Nueva York. Los fundadores del dadaísmo fueron Hans Arp y el poeta Tristan Tzara, quienes quisieron mofarse del arte tradicional ridiculizando la tecnología y el progreso. Los artistas de este movimiento tenían como uno de sus objetivos el de escandalizar a la burguesía. Uno de los métodos que utilizaban para este fin era realizar cuadros con basuras, o elevar un orinal a la categoría de arte.

Tras la guerra, los dadaístas más representativos evolucionaron hacia posiciones diferentes y el movimiento se extinguió.

SURREALISMO

El surrealismo también se considera como arte contemporáneo. El término fue inventado por Apollinaire en 1917 y se hizo habitual en la revista Littérature. El movimiento comenzó en París en 1924 y continuó durante la década de los treinta. El surrealismo poseía conexiones con el dadaísmo y con la pintura de De Chirico. Los recursos que usaban los pintores de este estilo del arte contemporáneo son: animación del mundo inanimado, metamorfosi, aislamiento de fragmentos anatómicos, máquinas fantásticas, confrontación de elementos incongruentes, perspectivas vacías y la creación evocativa del caos. Los principales artistas fueron: Marcel Duchamp, Max Ernst, Salvador Dalí, Marc Chagall, Giorgio de Chirico, René Magritte, Yves Tanguy, Paul Delvaux, entre otros.

OTROS TIPOS DE ARTE CONTEMPORÁNEO

El arte abstracto, el expresionismo abstracto, el arte cinético, el op art y, más recientemente, el NAS (Naturalismo-Abstracción-Surrealismo: estilo registrado y utilizado por el pintor gallego DIEGO DE GIRÁLDEZ) son otros de los estilos del arte contemporáneo. Las primeras manifestaciones de arte cinético se sitúan en 1910, el término proviene del griego kinesis (movimiento), por lo que se trataba de un estilo que incorpora el movimiento a la obra. Se podía distinguir entre las creaciones que se mueven al azar, sin motor, las que se mueven mecánicamente y, por último, las estáticas, con efectos de carácter óptico. Por otra parte, el op art (arte óptico) forma parte del arte cinético. Una de sus bases era que cualquier forma geométrica dibujada desde una cierta perspectiva puede perder su estabilidad en la retina de quien la contempla. El op art creó la impresión de movimiento mediante la ilusión óptica con la ayuda de medio pictóricos. El húngaro Victor Vasarely fue una de las figuras capitales del cinetismo.

sábado, 2 de febrero de 2008

LOS 22 GRANDES DE LA PINTURA Y ESCULTURA EN GALICIA

LOS 22 GRANDES DE LA PINTURA Y ESCULTURA EN GALICIA:
Agradecemos la información que nos envían y la transcribimos a continuación:


PINTORES

FERNANDO ALVAREZ DE SOTOMAYOR
SERAFÍN AVENDAÑO
JOSÉ FRAU RUIZ
CONSTANTINO GRANDIO
URBANO LUGRIS GONZÁLEZ
FRANCISCO LLORENS DIAZ
CARMEN RODRÍGUEZ DE LEGÍSIMA
MANUEL TORRES MARTÍNEZ
DIEGO DE GIRÁLDEZ
JOSÉ OTERO ABELEDO “LAXEIRO”
MANUEL COLMEIRO GUIMARÁS
JORGE CASTILLO CASALDERREY
ÁNGEL SEVILLANO ESTREMERA
ARTURO SOUTO FEIJOO
EUGENIO GRANEL


ESCULTORES

LUIS CONS PAZOS
XOSE EIROA BARRAL
ACISCLO MANZANO
SILVERIO RIVAS
JESÚS VALVERDE ALONSO
MANUEL FERREIRO BADÍA
FRANCISCO LEIRO LOIS

FERNANDO ALVAREZ DE SOTOMAYOR

ALVAREZ DE SOTOMAYOR, FERNANDO
Nacionalidad: España
El Ferrol 1875 - Madrid 1960

Alvarez de Sotomayor estudió el bachillerato en el Real Colegio agustino del Escorial. Intentó seguir varias carreras, dedicándose finalmente por completo a la pintura. En Madrid fue discípulo de Manuel Domínguez (mediados del Siglo XIX) que fue uno de los mejores fresquistas de la Escuela Madrileña. A los 24 años consiguió una pensión para ir a Roma por su cuadro La Familia del Anarquista el día de la Ejecución. Viajó por Italia, Francia, Bélgica y Holanda. En 1907 mostró su obra en la Exposición de Arte de Barcelona. Se trasladó a Chile donde permaneció hasta 1911 ocupando la Cátedra de Colorido y Composición en la Escuela de Bellas Artes de la que poco después fue nombrado director general. Cuando vuelve a España en 1929 participó en la Exposición Internacional de Barcelona y fue nombrado director del Museo del Prado y pintor de cámara a finales del reinado de Alfonso XIII. En 1953 fue elegido director de la Real Academia de San Fernando. Alvarez de Sotomayor cultivó en un primer momento el tema mitológico, realizando después cuadros de género y retratos. Su sentido de la composición y el color eran muy del gusto de las clases dominantes de su momento, que le recompensaron con muchos premios. Algunas de sus obras más importantes fueron Orfeo perseguido por las Bacantes y el Rapto de Europa.

SERAFÍN AVENDAÑO MARTÍNEZ

SERAFÍN AVENDAÑO MARTÍNEZ

Serafín Avendaño Martínez nace en Vigo en 1838. A muy temprana edad, con su hermano Teodomiro, se traslada a Madrid. Es discípulo de Esquível y de Villaamil. Vivamente apasionado por la luz, el vigués se sitúa en el campo con el caballete, para captar directamente la realidad no desde las formas estrictas, sino desde el cromatismo.

Fue un ejemplo del preimpresionismo de la pintura gallega. De lento pero firme reconocimiento internacional en la actualidad, si bien en vida gozó de considerable prestigio, especialmente en Italia, donde residió largos años.

Comienza muy joven a conseguir galardones, ya que en 1858 alcanza medalla de plata en la Exposición de Galicia, con una acuarela todavía anecdótica, titulada «A miña tristura». Su pintura parte de la escuela paisajística creada por el belga Carlos de Haes, aunque pronto se separa de sus modos un tanto preciosistas y fríos.

La posición económica familiar de Avendaño le permite viajar por el mundo. En la década de los sesenta conoce Estados Unidos, donde se hacen famosos sus cuadros con la impresión de los torrentes fluviales de las cataratas del Niágara. Vija también a Inglaterra, Francia y Suiza. Compitiendo con Martín Rico, alcanza pensión para Roma. En 1864 consigue tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes, galardón que repite en 1892, y la segunda en 1899, compartiéndola con otro gallego prematuramente fallecido, Jenaro Carreró.

Sus correrías por Europa le llevan a establecerse en Italia a partir de 1876. Allí reside hasta finales de la centuria, integrándose en la escuela paisajística de Rivara, en la que ejerce notable influencia.

Su fama le lleva a conseguir distinciones de la Corona belga y la amistad íntima del gran compositor Giuseppe Verdi, en cuya finca «La Traviatta» pasa temporadas de trabajo y relaciones cordiales.

De cuando en cuando, regresa a España, para participar en certámenes y mostrar su obra. En Vigo trabaja en la finca familiar de Bellavista, en el arranque de la barriada de Teis. Los últimos años de su vida los pasa en Valladolid, donde le llega la muerte en plena guerra Europea. Su prestigio le llevó a formar parte del jurado de exposiciones nacionales, y a colaborar en la revista «Blanco y Negro», a partir del año 1893 y hasta 1911.

En Italia se organizan numerosas exposiciones póstumas de sus obras, desde 1930 a 1990, en Roma, Turín, Génova y Milán. En Espña se le dedica atención a partir de 1940, cuando el Museo de Pontevedra, por iniciativa del maestro Xosé Filgueira Valverde, organiza la muestra titulada Enrique Campo y sus precedente.

Fallece en Valladolid en 1916.

JOSÉ FRAU RUIZ

JOSÉ FRAU RUIZ

José Frau Ruiz nació en Vigo, el 15 de mayo de 1898, en el desaparecido cuartel que la Guardia Civil, sección de Fronteras, tuvo en la calle Magallanes, semi esquina a María Berdiales, junto al también derruido Cinema Radio, ya que su padre pertenecía a dicho cuerpo y tenía vivienda en el cuartel.

La primera infancia del futuro pintor transcurre en nuestra ciudad. El nos contaba que los rosas inefables de sus paisajes eran los que veía al amanecer, contemplando la bahía, en el descampado que después sería la Plaza de Portugal.

Deambuló por España. Republicano fiel, hubo de exiliarse al concluir la guerra civil. En México transcurrieron años importantes de su creación, hasta que regresó a España y se estableció en Olmeda de las Fuentes, pueblo de Guadalajara hoy famoso por ser residencia de varios artistas notables. Ganó primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes, preciadísimo galardón que su hija Elena regaló al museo de Castrelos, complementando la serie de obras que donó su padre y que constituyen sala monográfica.

Hace algún tiempo pedimos para él una calle en la ciudad, y la tiene, una lateral de la Comisaría de López Mora.

El Concello le dedicó una muestra antológica en la Casa das Artes, pero bien merece Frau una monografía amplia, que complemente las relativamente reducidas que, repetidamente, hemos escrito sobre su vida y obra.

La pintura de José Frau es personal e inconfundible. De recia materia y lirismo irrenunciable, sencilla y como elemental, podría ilustrar la mejor poesía de Juan Ramón Jiménez. El famoso «Platero» del poeta andaluz se encontraría a gusto trotando por los ámbitos ideales creados por el artista vigués, quien, acaso, pensó en el inmortal asnillo literario para algunos de sus cuadros.

Frau era alto, recio pero no corpulento. Rostro alargado, cabello liso, canoso, manos grandes y hablar pausado, jamás levantaba la voz. No gesticulaba, y menos aún, presumía nunca de su talento.

CONSTANTINO GRANDÍO LÓPEZ

CONSTANTINO GRANDÍO LÓPEZ (1925-1977)

Máis coñecido como Tino Grandío, foi un pintor que naceu no ano 1925 na parroquia de Lousada. Os seus primeiros estímulos recíbeos dun industrial parente seu, gran coleccionista de pintura e animador de empresas artísticas. Cunha pensión da Deputación Provincial de Lugo, instálase en Madrid e intégrase no grupo da Escola de Madrid que fomenta as tertulias do Café Gijón, onde a presenza do mozo galego é constante xunto con Díaz Caneja, Cristino Mallo e Francisco Arias, entre outros.

Foi un pintor moi premiado dende que era moi novo, xa que no ano 1944 obtivo o Provincial de Lugo, que repite nove anos máis tarde en escultura. Nas nacionais de Belas Artes escalou todos os postos: terceira medalla en 1959, segunda en 1961 e primeira en 1965. Foi tamén gran premio da Dirección Xeral de Belas Artes e da bolsa March, en 1965. Un ano despois foi gran premio e medalla de honra na primeira Bienal galega, galardón que repetiu en Marbella en 1971, logo de recibir o disputado premio Repesa en 1968, ata entón o mellor dotado economicamente de España, por unha interpretación libre da "Venus do espello" de Velázquez.

Comenzou a expor en 1957, cunha mostra que lle deu notoriedade, na Dirección Xeral de Belas Artes, en Madrid. Despois, as súas mostras sucedéronse en toda España e en París, Nova York, Suíza, Alemaña e Sudamérica. Foi designado socio de honra do Círculo de Belas Artes de Madrid. A súa obra figura no Museo de Arte Contemporánea de Madrid, en case todos os de España e en numerosos de Europa e América.

Nos comezos da súa etapa madrileña vestía atavío folclórico e sempre tocou a gaita, dedicación que consideraba inexcusable como fonte de inspiración. Debuxaba dun modo inclasificable. Algúns dos seus cadros, como o retrato do Xeneral Franco, por suposto que imaxinario, son xa historia da pintura contemporánea e da historia de España.

A pintura de Grandío é difícil de definir. Agás contadas excepcións, é case monocromático e abundan os grises con brancos e algún negro atenuado. As súas composicións de figuras con siluetas, apenas perfiladas, sobre as que mancha con materia moi tinguida, ocasinalmente grosa.

URBANO LUGRÍS GONZÁLEZ

URBANO LUGRÍS GONZÁLEZ 1908 (23 de diciembre de 1973)
Lugar de nacimiento: A Coruña

OBRAS REALIZADAS:
Antes de 1936 había colaborado en las Misiones Pedagógicas con Rafael Dieste, haciendo guiñol y escenografía. Sus primeras exposiciones datan de los años cuarenta. En 1949, hizo una exposición en la sala "Macarrón" (Madrid) y dos años más tarde comenzó una época de gran actividad y decisiva en su creación. Pintó el Tríptico de las lamentaciones, que puede ser considerada como una de sus obras maestras. En 1952, realizó dos ilustraciones para el libro de poemas El vagabundo de Luz Pozo Garza. Además de su importante colaboración en la revista coruñesa "Atlántida", con numerosas ilustraciones y dibujos, estos son algunos de los títulos más importantes de Urbano Lugrís: Sonata, Paisaje con fiesta, Cormoranes, Fondo marino, Virgen del Cristal, Torre de Hércules, Pez, Nieve en el puerto, Homaxe aos músicos do mar, Habitación de un marino viejo, El anticuario, Conchas marinas, Caballo marino, Ramo marino, etc. Además, realizó murales para la cofradía de pescadores de Malpica (A Coruña) y decoró tabernas, restaurantes y el Instituto de Cultura Hispánica.

OTROS DATOS DE INTERÉS:
La Asociación de la Prensa de A Coruña celebró una exposición homenaje en octubre de 1975. También rindieron homenaje a Urbano Lugrís y a su obra la sala "Giannini" de A Coruña (1975) y la galería "Ábside" (1981).

La música y la literatura estuvieron presentes en su infancia y en su obra (su madre fue pianista y su padre, Manuel Lugrís Freire, escritor). En sus primeros años su formación fue autodidacta y su dedicación a la pintura fue tardía.

FRANCISCO LLORENS DÍAZ

FRANCISCO LLORENS DÍAZ

Francisco Llorens Díaz nace en La Coruña en 1874. Fue el menor de los tres hijos de un industrial de origen catalán y una gallega. Inició los estudios de comercio, que abandonó para matricularse en la Escuela de Artes y Oficios, donde tuvo como profesor a Román Navarro, militar y pintor que permutó al padre de Picasso la cátedra de Barcelona por la de la urbe herculina, a donde deseaba volver y por la que abandonó altos destinos en el Palacio de Oriente, cerca de la Familia Real.

Para no defraudar a su padre, Paco, como se le conoció siempre, concluyó los estudios de Comercio y se trasladó a Madrid en 1892 para seguir los de arte en la Escuela de San Fernando, donde tuvo como profesor a Carlos de Haes, lo que probablemente orientó su verdadera dedicación como pintor. Entregado por completo al arte, Lloréns acude también al estudio de Sorolla, donde aprende a amar la luz sobre todas las cosas y a soltar la pincelada en la libertad de que siempre hizo alarde el maestro valenciano.

Concluida la carrera, comienza a acudir a las Explosiones Nacionales de Bellas Artes, desde 1895, aunque todavía con cuadros que no son paisaje puro. Entre cerca de un millar de expositores, obtuvo mención honorífica.

Realiza sus primeros encargos para el Casino de A Coruña en 1897. Regresa a su ciudad natal y se dedica al retrato, encargo por entonces frecuente en los ámbitos de la burguesía a que pertenecía su familia. En 1903 el artista consigue, tras reñidas y repetidas oposiciones que causaron escándalo, pensión para Roma.

Va adquiriendo notabilidad, puesto que en 1903 le hace una cabeza al escultor Alsina. Lloréns pinta, lee y escribe sus impresiones italianas, que publican los diarios de Galicia, y que recorre con Manuel Benedito y otros artistas pensionados. Uno de sus cuadros italianos, «El golfo de Nápoles», impresiona vivamente al rey Víctor Manuel y lo adquiere el embajador de España en Roma para que decore el palacio del Quirinal.

Visita los Países Bajos, que tanto influyeron en su paisano Sotomayor. Sigue concurriendo a las nacionales de Bellas Artes, y en la de 1907 consigue tercera medalla, por un paisaje, cuadro con el que repite galardón en la Exposición de Barcelona del mismo año. El cuadro titulado «La Encina», fue adquirido por un médico de la Casa Real, la viuda del cual lo donó al artista y éste al Ayuntamiento de A Coruña. Sigue cultivando el retrato. En 1902, posa para él la condesa Emilia Pardo Bazán.

En 1908 gana segunda medalla en la Nacional de Bellas Artes. Su versatilidad le lleva incluso a cultivar el cartel. Participa en importantes colectivas en Galicia, Madrid y Buenos Aires.

En los años de la guerra europea, Lloréns gana cátedra de Comercio con destino en Madrid. Es elegido presidente de la sección de Pintura del Círculo de Bellas Artes. Nuevas exposiciones y presencia constante en las nacionales de Bellas Artes, hasta que en la de 1922 consigue la ansiada primera medalla. Este título se añade a otros conseguidos en la Internacional de Barcelona, 1907, Internacional de Buenos Aires, 1910, y la Universal de Panamá, 1916. Fue también Gran Cruz de la Corona de Bélgica y socio de honor en el Salón de Otoño, así como miembro de número de la Real Academia de San Fernando, desde 1943.

Su obra se extiende por el mundo. Paisajista consolidado, definidor del clima especial de Galicia y en concreto de las rías gallegas y sus marismas.

Los años de la guerra civil son difíciles para el artista, que transcurren entre Madrid y Valencia. Concluida la contienda vuelve a la actividad. Es designado socio de honor de la Real Academia Gallega. Su último gran éxito es alcanzar la cátedra de paisaje en la Escuela de San Fernando.

Su salud degenera. Padece pérdidas de memoria. Fallece el 11 de febrero de 1948. En 1972 se celebra en Madrid una gran exposición retrospectiva de Lloréns, que se repetiría más recientemente en A Coruña y Vigo.

CARMEN RODRÍGUEZ DE LEGÍSIMA

CARMEN RODRÍGUEZ DE LEGÍSIMA

Carmen Rodríguez de Legísima nació en Lousado (Orense) en 1896. Perteneció a una familia acomodada de terratenientes y juristas. Unos de sus hermanos llegó a altas jerarquías en la vida religiosa y fue conservador de los llamados Santos Lugares de Jerusalén.

Estudió la carrera de magisterio, que nunca ejerció. Su vocación por la pintura absorbió su vida, con semejante peculiaridad que apenas fue conocida porque vivió en la más absoluta intimidad.

En 1943 realizó su primera exposición en la Sala Macarrón de Madrid animada por el pintor Salaverría, autor de un cuadro famoso en su tiempo, "La procesión del Corpus en Lezo". Ese mismo año concurrre la Exposición Nacional de Bellas Artes, y con su cuadro "Mi Hermana", hoy en la Colección Caixanova, obtiene la primera de las medallas de plata. Otros dos gallegos fueron galardonados el mismo año: Juan Luis López, con la medalla de oro, y Luis Mosquera, con otra de plata.

Muy ocasionalmente, sus cuadros figuran en colectivas dentro e fuera de España, hasta que expone de nuevo en Madrid en 1965, cuando ya circula, entre los interesados por la pintura, el deseo de saber quién es esa mujer, desconocida en los círculos habituales del arte, que fue elogiada nada menos que por el siempre sobrio, Enrique Lafuente Ferrari, quien dijo que era "La Solana Femenina".

En el Salón de Otoño de 1968 obtiene la primera medalla. Al fin se da a conocer en Vigo, donde hace su primera exposición en 1979.

Carmen Legísima, por completo alejada de cualquier vida social, vive el drama íntimo de aprender a pintar con la mano izquierda, ya que una gravísima enfermedad paralizó la mitad izquierda de su cuerpo. De ahí que los últimos cuadros de la artista muestren peculiaridades que no tenía su anterior producción.

Fallece en 1980. Su familia y unos pocos admiradores de su obra, entre ellos el pintor y paisano de Carmen, Antonio Quesada, asistieron al entierro.

La obra de Carmen de Legísima está en el Museo Español de Arte Contemporáneo, en el Museo de Castrelos, en Vigo, y en colecciones institucionales y particulares, si bien otros museos la buscan, convencidos de que se trata de una firma clave del arte gallego de este siglo.

MANUEL TORRES MARTÍNEZ

MANUEL TORRES MARTÍNEZ

Manuel Torres Martínez nace en Marín (Pontevedra) en 1901, autodidacta de intensa y fecunda tarea como pintor, se dedicó a la enseñanza en escuelas públicas. Si primer destino lo tuvo en una parroquia viguesa, donde tomó contacto con el pintor Carlos Maside. Publica caricaturas, muy influidas por los modelos de Castelao, en diarios vigues durante los años veinte y la época de la República.

En 1927 fue becado por la Diputación Provincial de Pontevedra para estudiar en Madrid. En 1931 viaja a París con otra beca de estudios. Visita constantemente los museos, con el inagotable deseo de aprender.

Participa en la Muestra de Arte Gallego de Madrid, en 1928. Colabora en la prense madrileña y envía obras a la Nacional de Bellas Artes de 1932 con un cuadro que elogia el crítico Manuel Abril. Celebra exposiciones individuales en ciudades de Galicia. Ensaya diferentes modos de expresión, que van del óleo a la acuarela, en la que llega a ser un consumado maestro, pasando por el linóleo y otras técnicas de grabado. También talla figuras en madera, siempre buscando una tipología popular del mar o del campo gallego.

Durante la guerra civil se encierra en su villa natal de Marín y continúa pintando incansablemente. Vuelve a las exposiciones tras la contienda bélica. Se suceden en las ciudades gallegas con gran éxito. En 1982 se le dedica un antológica en la Bienal de Pontevedra, que se repetirá en 1990. También en Caixavigo realiza una antológica de la Marinense, dentro de su serie Grandes Artistas Gallegos, en 1987.

En 1992 el ayuntamiento de Marín le otorgó el título de hijo predilecto y procede a la inauguración de un museo monográfico del artista, la obra del cual está presente en todas las pinacotecas de Galicia, así como en instituciones oficiales y colecciones particulares.

Fallece en 1995.

LUIS CONS PAZOS

LUIS CONS PAZOS 1944

Probablemente no exista un nombre con obra más exquisita, entre los nuevos creadores de formas corpóreas en Galicia, que el de Luis Cons Pazos.

Partiendo de una tradición que constituye abstracción progresiva del desnudo, y particularmente del femenino, que caracteriza a las generaciones a caballo entre los siglos XIX y XX, Cons Pazos adelgaza los volúmenes; hace que se ondulen y que al fin sean bajas referencias a lo humano, teniendo en cuenta la importancia de la materia, la belleza misma de dioritas, mármoles negros, basaltos… .Su obra es toda una, incluso la peana en un juego de curvas idealizadas, de manera que desaparezca toda agresividad del mineral utilizado para ser pura caricia a la contemplación y al tacto.

GABRIEL XOSÉ EIROA BARRAL

GABRIEL XOSÉ EIROA BARRAL 30 de noviembre de 1892 (21 de febrero de 1935)
Lugar de nacimiento: Santiago (Santiago)


OBRAS REALIZADAS:
Dada su prematura muerte, el número de obras es escaso. Destacan principalmente Rapaza, Maternidade, Nai e fillo, Muller en repouso, Campesina, Leiteira, Cabeza.

CURRÍCULUM:
Pasa toda su vida en su ciudad natal, donde su padre tiene un taller de mármoles. Conoce a Dieste, Maside, Fole, Cunqueiro, Seoane y otros intelectuales y artistas que lo animan a esculpir. Además de esculpir en mármol, Eiroa recupera los materiales típicos gallegos como el granito y la madera. En sus obras refleja sobre todo el tema de la mujer, sobre todo la mujer-madre. También esculpe Cristos.

ACISCLO MANZANO FREIRE

ACISCLO MANZANO FREIRE

Acisclo Manzano Freire nace en Orense en 1940. Inició su formación en centros de enseñanza laboral, donde aprendió a tallar madera. Fue alumno de Asorey y de Liste. Participó, desde muy joven, en muestras artesanales, donde destaca y gana premios por su peculiarísima concepción de la forma, entonces exclusivamente en la madera.

Se vincula al grupo de Os Artistiñas, que anima en Ourense el escritor Vicente Risco, y del que forman parte Jaime Quesada, José Luis de Dios, García de Buciños, con los que recorre el mundo, desde Francia e Italia a Suecia y desde Egipto a México, en cuya capital realiza una exposición, en el Museo de Arte Moderno, que elogia al gran muralista David Alfaro Siqueiros.

Temporalmente reside en Ibiza, donde comienza a trabajar en el barro rosado de aquella isla, abandonando temporalmente la madera y el bronce, al que de todos modos volverá. Al fin se establece en Viduedo, a unos veinte kilómetros de Ourense, en la carretera a Compostela, porque siente que Fidias y el Maestro Mateo son sus referencias constantes. En la casa taller de la indicada villa, uno de los ámbitos más hermosos y personales que haya creado jamás un artista, trabaja en solitario.

Fue medalla nacional de Arte Juvenil. Ha realizado exposiciones individuales en numerosas ciudades de España y del mundo. Ha realizado monumentos públicos -tiene uno, pendiente de emplazamiento, en Vigo-. Sus relieves para instituciones públicas constituyen hoy emblema, como acontece con los que en bronce tiene en el centro cultural de Caixa Galicia, en Compostela.

Está representado en todos los Museos de Galicia, en colecciones institucionales y en otras particulares de gran importancia.

Manzano comenzó en un expresionismo de extraordinaria fuerza, a base de modificar escasa, pero genialmente, troncos abandonados y vigas de derribo. Más tarde fue hacia formas recluidas, vagamente figurativas, o a expresiones humanas muy idealizadas, donde la curva era rotunda y las rugosidades parte esencial de la morfología de sus bronces.

La etapa ibicenca, probablemente la más bella de su producción, está directamente inspirada en los restos fidianos del Partenón que conserva el British Museum. Insinuaciones de formas, a caso femeninas; fragmentos de torsos ondulaciones, con una textura primorosa donde se alterna la convexidad con las granulaciones. Sus torsos son emocionantes, a partir de una forma muy elemental en la que realiza inscripciones casi de orfebre. Las oquedades ha sabido incorporarlas idealmente al volumen resultante que es la obra. Rostros inscriptos en un bloque incisiones en el barro tierno, que al pasar a materia definitiva se enaltecen. Jaime Quesada, su amigo y admirador, lo cree un elegido de los dioses, aunque le pide que no se fie, porque las divinidades olímpicas son caprichosas.

SILVERIO RIVAS

SILVERIO RIVAS

Silverio Rivas Alonso (Ponteareas, 24 de noviembre de 1942)

Nacido en la localidad pontevedresa de Ponteareas, inició sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Vigo, continuándolos en la de Madrid. Durante dos años trabajó en el taller del escultor Francisco Barón.

En 1979 se estableció en París, donde expone su obra, así como en Bélgica y Holanda. En 1970 acude a la Bienal de Pontevedra. Expone por primera vez en Galicia en la sala Caixavigo. Participó en la muestra de Arte nova de Galicia, que organizaba el Museo Carlos Maside en Sada (La Coruña), realizando diversas experiencias al largo de los años ochenta en el laboratorio del museo.

Sus obras recorren España, llegando al Reino Unido y Alemania. Participa en importantes exposiciones colectivas y en 1990 realiza una obra de grandes dimensiones para la Plaza de América de Vigo, llamada Puerta del Atlántico, ejemplo de simplicidad del concepto y de la plasticidad, que talló directamente en granito de Porriño.

Está representado en museos de Galicia, en otros de provincias españolas y en importantes colecciones institucionales. Silverio Rivas es un informalista que trabaja indistintamente la piedra, la madera y el bronce, aunque es en esta última materia con la que mejor se expresa. Razonante, conceptual, sus volúmenes articulados son muy sugerentes, en juegos de curvas y ángulos que adoptan diferentes morfologías. Siempre es iconoclasta, geometrizante, con influencias de Brancusi.

JESUS VALVERDE ALONSO

JESUS VALVERDE ALONSO

A súa nenez transcorre na cidade natal e na zona costeira achegada a Vigo, onde a súa familia ten residencia. Trala guerra civil, en 1941, trasládase a Madrid para cursa-la carreira de Belas Artes na Escola de San Fernando. A partir de 1951 amplía estudios en Roma, París e Londres.

Expón no ateneo madrileño en 1960 e leva a súa obra a París en 1962. En 1964 obtén a segunda medalla na Exposición Nacional e expón en Nova York, dentro da mostra colectiva de escultura contemporánea.

Participa noutros certames e en 1965 recibe unha bolsa da fundación March, ademais de lle encargaren unha maternidade para un centro hospitalario de Valencia, tema que vai repetir un ano máis tarde nun lugar público de Madrid.
En 1967 recibe o primeiro premio nacional de escultura. Participa en grandes mostras internacionais en Oslo, Amberes e Madrid. Realiza unha figura para o palacio de deportes de Vigo, en 1973. Concédenlle o premio Cáceres de Escultura en 1980. Realiza outros monumentos públicos.

Está representado en numerosos museos de España e Europa.
Valverde comeza facendo unha escultura realista dende a que derivou cara a formas máis libres, sempre baseadas nun grande dominio da anatomía e nun magnífico debuxo. Actualmente constrúe obxectos no expacio, empregando a madeira, o ferro, ferramentas da construcción e refugallos de todo tipo nun mundo conceptual e ata críptico dentro da tanxibilidade dos seus materiais.

A exposición que realizan na Casa das Artes de Vigo, en 1992, amósannos un artista novo dificilmente emparentable cos seus bronces do pasado, onde se atopaban a enerxía de Bourdelle e un modelado tradicional.

Cómpre ter en conta a súa obra en dúas dimensións porque é un debuxante magnífico, capaz de sinoptiza-la figura humana, en concreto o nu feminino, en fachenda de beleza que non mingua en absoluto a forza expresiva do resultado, moi característico do escultor, do creador de volumes rotundos que foi o vigués ó longo de moitos anos

MANUEL FERREIRO BADÍA

MANUEL FERREIRO BADÍA

Manuel Ferreiro Badía nació en la ciudad de La Coruña en 1944.

Su obra abarca los diversos campos de creación artística como son la escultura, la pintura, medalla, la cerámica o el diseño. Destaca principalmente por su creación escultórica, incluida la medallística, lo que le ha llevado a ganar importantes premios y a estar representado en diversos museos e instituciones, tanto nacionales como internacionales.

El escultor Manuel Ferreiro Badía ganó en 1985 el Primer Premio "Tomás Francisco Prieto" de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, con su obra "Percepciones", uno de los más importantes premios europeos de medallística.

Destaca su producción de retratos escultóricos y la abundante obra pública del autor

DIEGO DE GIRÁLDEZ

DIEGO DE GIRÁLDEZ

Manuel Diego Gómez de Giráldez (Pontevedra, 8 de marzo de 1956. Pintor y escultor de Galicia - España). Es uno de los grandes pintores del Realismo español y mundial contemporáneo.


Biografía


El día 8 de marzo de l956, a las 24 horas, como el que no quiere abandonar ese día, nació en A Cañiza, provincia de Pontevedra, en el seno de un familia pequeño burguesa, Diego de Giráldez, a quién le impusieron los nombres de Manuel y Diego. Hijo de Antonio, oficial de la marina mercante, y Luz empresaria de hostelería que al mismo tiempo se encarga de la educación y cuidado de los hijos, debido a que el padre estaba ausente con frecuencia, requerido por su profesión de marino; nieto, por línea paterna, de Diego y Generosa y por línea materna de Evaristo y Luz, todos naturales de A Cañiza (Pontevedra). Todo ello tiene interés para determinar la personalidad de este pintor, pequeño, algo calvo, de piel blanca y ojos oscuros, tercero de cuatro hermanos y que quizás esos prolongados periplos, de su padre, en la mar, hagan de él un niño juguetón y con inquietudes, que comienza muy temprano a dibujar, cuando a penas andaba ya “pintaba” con carbones de la “lareira” sobre papel de estraza, de envolver el pan, los que su madre desechaba. Y que hoy en día, en opinión de críticos tan significativos como Santiago Amón y Ramón Faraldo, es un “pintor sorprendente” que creó un nuevo estilo dentro de este nuevo realismo combinado con naturalismo, abstracción y surrealismo. "faca 2007" La infancia de este niño, hijo de un matrimonio maduro, tenían cuando nació Diego, el padre 41 años y la madre 38, transcurre entre los mimos y atenciones de su madre y las ausencias de su padre que ya empieza a tener problemas de salud dejándolo huérfano, el 15 de Junio de 1965, a los seis años de edad. Poco después su madre se traslada a Vigo con el resto de la familia y es donde a partir de 1967 se va formando cultural y artísticamente en sus cuatro grandes pasiones: la medicina, la anatomía, la pintura y la escultura. Este niño que responde al nombre de Diego de Giráldez pronto empieza a destacar como dibujante y ejerce, ya, como pintor que tiene todas las características para ser un nombre que pise fuerte en este “mundillo” del arte: “..., inquieto, con toda la fuerza y sabiduría de los Druidas Celtas...”, como nos recuerda Ramón Faraldo. Camina, los primeros años, silenciosamente, acumulando formación, pero hace notar su presencia entre los alumnos de la Escuela de Artes y Oficios de García Barbón - hoy Universidad Popular de Vigo- y en círculos y tertulias artísticas, siendo siempre el benjamín del grupo. El brillo de sus ojos, la constancia y la seguridad en lo que hace, presagian que este niño afable, sencillo y de sonrisa bondadosa se convierta, en lo que hoy es, en un valor artístico intemporal y universal. Este nombre de excepción entre la pintura contemporánea de los últimos años, pinta, en esa época, lo que conoce: el paisaje, sus gentes, las naturalezas muertas con colores y luces de nuestra tierra. Hoy domina una obra que ha sido catalogada, considerada por la crítica especializada, como una de las más personales de la pintura española contemporánea. En los años 70 y sobre todo a partir de 1975 existe en España, en Galicia y en Vigo un período de oscilación expresionista, que parece beber en las fuentes de los expresionistas alemanes del 62, algunos pintores buscan y no hallan en esos crecientes contrastes entre lo nacional y lo regional y lo internacional e intemporal, incertidumbre que se va aplacando en 10 o 15 años con una auténtica reflexión desde la sociedad en todas sus facetas: dentro del arte, de la literatura,.... Tensión y movimiento, que eran las características esenciales de esa época y que aparecen en el mundo del arte como un impulso ascendente, sin importar las bases fundamentales de cualquier movimiento artístico: dibujo, difuminación, equilibrio,...,contrasta con la opinión de algunos críticos y la sensación de ser arrastrados hacia abajo. Con el paso del tiempo y con una sociedad transicionada, el arte reflexiona a cerca de la vida, de lo imaginable e imaginario con total libertad de expresión desde todas las tendencias y estilos, pero eso sí “el arte ya es inseparable del oficio”, ya no sirve manchar por manchar, el “público” cada dia es más erudito. En esta pequeña ciudad, la más importante de Galicia, fermentan nuevas ideas y aparece Diego de Giráldez con un nuevo estilo, dentro de su línea, que denomina -Realismo NAS (naturalismo, abstracción, surrealismo)-, y con una tesis que registra como propiedad intelectual en el Registro Intelectual Internacional. En su obra se distinguen muchos elementos que hacen que se reconozca, a simple vista, entre todas las demás. Su gran familiaridad con la naturaleza, la notable seguridad en la observación de sus mecanismos le permite conocer sus leyes. El interés y un estudio constante de/por la anatomía le sirven como bases para plasmar sobre el lienzo la génesis empírica de lo que será su obra. Como hemos visto al principio, Diego provenía, plásticamente, de sus “experimentos” con carbones de la “lareira” y de su paso por la Escuela de Artes y Oficios, un tipo de escuela basada en poca teoría y mucha práctica, sobre todo en el dibujo. Por lo tanto y hasta 1975, la suya era una cultura autodidacta asentada en la experimentación práctica, en tertulias, en intercambios,..., y condensada en las notas que sobre la naturaleza, la vida de las gentes en el rural, la anatomía,..., iba tomando. También en esta época cultivo el aprendizaje de la escultura, que no abandonará nunca, aunque esta faceta solo la trabaje para su colección particular. Su investigación, siempre dentro de su línea -Diego respeta pero no comparte los modismos temporales y los “plagios” en el arte-, puede venir dada, en parte, para afrontar bien sus trabajos y por el estímulo del clima que hervía en la ciudad, en la que como ya hemos visto, existía una pequeña revolución cultural. Y por otra parte por profundizar en sus conocimientos y aportar algo nuevo a futuras generaciones. Vamos empezar hablando desde su primera exposición individual. En 1975 comienza su andadura artística con la primera exposición individual, en Vigo. Conoce las primeras críticas de Alvaro Cunqueiro, Francisco de Pablos, Antón Castro, Tito Gómez Giráldez,.... Este nuevo realismo detallista, primoroso, pulcro y ordenado tiene en sus obras figurativas, paisajísticas y bodegones una especie de equilibrio entre la delicadeza y la serena austeridad. Tiene también ciertas reminiscencias abstractas, surrealistas y naturalistas incluso en sus cuadros más realistas....”. También por esa época conoce a personajes como Xosé Filgueira Valverde, que fue la persona que aconsejó la compra de su primer cuadro por el Museo Provincial de Pontevedra, uniéndole hasta el final una sana amistad - al igual que con Alvaro Cunqueiro -. Con el paso del tiempo, Filgueira Valverde, escribiría: “... Din algúns que este pintor e un mestre que deprendeu o oficio dende pequeno, que sabe como manexar o pincel, o lápiz e a paleta. Eu vexo unha obra coma as mellores da nosa terra: clara, limpa, con esa luz -Luz a nai, Luz a aboa- da nosa vida labrega...”. Con Alvaro Cunqueiro hace una gran amistad, visitando, este, con frecuencia su estudio de la calle Real y Diego el despacho de la calle Carral y vivienda en Marqués de Valladares. Quizás Álvaro haya sido uno de los primeros en descubrir el talento artístico de nuestro pintor, cuando dice: “... Para ser pintor, hay que nacer, hay que soñar durante moito tempo, hai que atopar un estilo coma el, non son os mais listos, os licenciados, os que o atopan, algunhas veces son caseque nenos como Diego que saben de labrego, de ovellas e carneiros, de carballeiras e capóns -eses galos de crestas vermellas que matan o basilisco-, desas alaceas e lareiras, desas froitas que se lle poden adiviñar os vermes dentro. Eu para ver os seus bodegóns non teño que haber xantado. Teño que vir en aiunas, e daquela poido carregar o meu maxín da poesía que emanan...”. Hace amistad con José Otero Abeledo “Laxeiro” y otros pintores de la época, con “Laxeiro” la conserva hasta el final, no en vano uno de sus estudios actuales, en Vigo, está en la buhardilla que este pintor, fallecido, utilizó en la calle del Príncipe nº 26. A partir de 1977, expone en la más prestigiosas salas de toda España, se había trasladado a Cataluña donde conecta con relevantes personalidades del arte, pintores en el Colegio de Bellas Artes de Olot,..., y nombres importantes como Antoní Pichot, Gala, Salvador Dalí - al que visita con frecuencia-,..., críticos de arte como Víctor Gay, los de La Vanguardia,..., que elevan su obra y su prestigio. En Madrid visitan sus exposiciones: Ramón Faraldo, Santiago Amón,..., a estos dos críticos le llega a unir, con el pintor, una verdadera admiración por ambas partes. Hasta el extremo de comentar:“Si me preguntase ¿Qué cuadro debería incorporarse, ya, al Museo del Prado?. Seguramente me respondería que “El Cristo Hombre de Diego de Giráldez”, de este autor,...,”cuadro que tan bien ha sabido ver el prestigioso crítico Ramón Faraldo cuando dice:“Te confunde quien te llama realista, sino fueses más que eso yo estaría en otra silla,¿A quien te pareces tú?. A nadie, que yo conciba. Tú te pareces a ti. ¿Y tú Cristo - Hombre?. Insisto en esta obra de gran envergadura que ofrece una novedad dentro de la pasional tradición de las crucifixiones. Esa cruz, que nadie se ocupó de ella. Tú nos haces ver que ella no tuvo la culpa, que ella iba para mástil de barco, leña de lareira o pie de bandera, pero los hombres la condenaron a eso, a ser cómplice del deicidio. Y esto no lo vio nadie. Ni Valdés Leal, ni Grunewald, ni Salvador Dalí,...”. A Diego de Giráldez,-que hoy día está expuesto en más de cien prestigiosos museos de todo el mundo, en importantes colecciones privadas e institucionales y que ha sido seleccionado para la “Expo Universal” de Lisboa, entre los dos pintores que representan a cada nación, en este caso a España, siendo al mismo tiempo la primera vez que seleccionan a un pintor gallego-, tuve la suerte de visitarlo en su estudio de la calle Real, hace años, en compañía del gran crítico de arte, malogrado en accidente de aviación, Santiago Amón quien me dijo: “... Diego es ya uno de los grandes del realismo español contemporáneo”, luego hizo una extensa crítica, para el medio con el que yo colaboraba en esa época, y que en alguna parte se manifestaba a manera de un sugestivo ensayo y de donde recogemos algunos fragmentos que aparecerán a lo largo del libro, empezando por este: “Realista exacerbado, donde encuentra la implicidad de su poesía. En su obra se reencuentra con lo intrínseco, con las cosas mismas, y las traslada a la faz incitante del lienzo con precisión lírica. Diego de Giráldez, sabe que el arte es absolutamente inseparable del oficio. Sabe también que el blanco más blanco nace de la explosión comunitaria de todos los colores, y que el negro más negro surge cuando la noche se apodera del fulgor del arco-iris. Pintor sorprendente, creó un estilo dentro de este nuevo realismo que denomina NAS (naturalismo, abstracción, surrealismo)”. En 1980 es seleccionado para formar parte de la exposición “Maestros del Realismo Español”, a partir de este año es normal verlo, escucharlo y leerlo en distintos medios de comunicación, revistas especializadas, libros,..., sus obras están en Museos, Diputaciones, Gobiernos Autónomos, Ayuntamientos, Cámaras Municipales de Portugal, Bancos y Cajas de Ahorros, importantes colecciones privadas,.... Recorre, con exposiciones individuales Europa, sobre todo España y Portugal, aparece también en colectivas: Lisboa, París, Ginebra, El Cairo,..., los críticos se hacen más, si cabe, eco de su presencia: Santiago Amón, “ A partir de la exposición “Maestros del Realismo Español”. Las obras de Diego de Giráldez son de un nuevo realismo, del óleo y tintas se pasa a una técnica mixta..., con un gran equilibrio entre la sensibilidad y la técnica, con una pintura muy elaborada,.... En el transcurso de poco tiempo hay una actitud positiva del público y quién sabe si de los críticos, así como de los coleccionistas, importantes, de arte que empiezan a fijarse en su obra..., empieza a vender sus primeros cuadros para buenas colecciones privadas e institucionales, a participar en interesantes exposiciones de pintura española en España y el resto de Europa, proliferan las muestras individuales en relevantes galerías... y se producen las primeras adquisiciones de obras suyas por parte de museos...”. Podemos nombrar:

Museos de Artes Contemporáneas - El Cairo (Egipto), Toledo,...,
Museos de Bellas Artes-Santander, La Coruña, Murcia,...,
Museos Provinciales - Lugo, Pontevedra, Ciudad Real, Guadalajara, Cáceres, Badajoz, Menorca, Melilla,...,
Museos Diocesanos, Museos Municipales, Museos Específicos, Museos Portugueses, Museos de otras partes del mundo,....
Otros museos importantes del mundo: Vaticano, etc….
Nos sigue diciendo que: “... su obra va ganando noticia, fama y atención allende las fronteras...”. “... termina -EL CRISTO HOMBRE-, obra de gran envergadura, justo parece destacar, al lado de la virtud poética e histórica del cuadro, el carácter de proeza técnica, la condición de madera de esa cruz que la secunda sin deidad, el cristo –el hombre de rodillas-, cabizbajo, la voluntad sin freno del ejecutor y el oficio que recorre la obra de punta a cabo, tras una génesis empírica, paciente, gradualmente vivida por el creador hace a la postre, a los ojos del observador, una obra magistral”. Sobre esta obra, el autor, Diego de Giráldez nos dice en 1982: “Graznando rompí el cristal / y te vi pueblo de la sociedad por abajo, / Te grité y te pinté, / así también por donde la piedra desnuda de la calle rompe / tú quedas..../ De los brazos, la madera y el cristal, / el hombre.... / De la cuerda las ataduras de las muñecas. / Blanco... ligaduras de la frente y cintura, tristura / cabizbajo de rodillas es el hombre... / de las “tierras quemadas” debajo / quemada su piel con suficiencia / por los golpes de sol y de trabajo. / Hoy el negro, silencioso, se apodera / de mí la noche entreabierta, / interpreté colores de los colores. / La noche es un conjunto de colores / que acecha con caras de luces / que juegan a fugarse aún sin manos.” Nos recuerda Ramón Faraldo en “Recuerdos”: “... recuerdo una noche de verano, no sé si de plenilunio, o noche de primavera tardía o de otoño naciente, sentados en una mesa de mármol en La Cañiza, en compañía del colega, y sin embargo amigo, Tito Gómez. En esto, una sonrisa y unos ojos brillantes se apoyaron sobre mi rostro, y te tuve ante mí. Me hablaste con la sencillez y sabiduría que te caracteriza, con esa falta de presunción y, en todo caso, concluiste - que tu obra y la de cualquier artista no es cuestión, simplemente de oratoria, de verbo, es más, si cabe, de biología de la propia obra, que sepa defenderse por sí misma-. Noche, febril, que más bien parece incendio que noche, te ha traído a ti, amigo mío, cargado de sensaciones, de cosas de mí interés, y del interés ajeno, pero para satisfacerlo se necesita la escritura, la palabra, el verbo. Eso trías en tú sonrisa, en el brillo emergente de tus ojos, en tú serenidad, sé lo que quieres decir, pero hoy vamos a hablar en el verbo fundamental para transmitir a la continuidad de la especie. Perdóname, Diego, y cuando lleguemos al “más allá”, considera silo que alcancé a penetrar en el complejo persona-obra, que lleva tú firma, compensa el que no profundice en tú tesis, de esta noche, que entiendo. ¿Recuerdas cuando nos vimos por primera vez en aquella galería de Madrid?. Tú catálogo: “Diego estudió pintura y escultura... “. Te pregunté ¿Pintor o escultor?. Fue aquella la primera gran realización de tú mano que conocí. Me di cuenta, de gallego a gallego de escritor a plástico, que por merecimientos que todavía desconocía, estaba en tú enigmática exposición, incógnita exposición madrileña, también me di cuenta de que, quienes te seleccionaron, habían encontrado un nombre que añadir a la plástica española. Me di cuenta que estaba ante una obra intemporal e internacional de sorprendente acabado,....”. En aquellas épocas otros críticos se hicieron eco de sus exposiciones: Miguel Gil, Victor Gay, Jesús Rodríguez, César Valença, Trapero Pardo, Francís Vicents, Richard Arnold: “... La pintura de Diego de Giráldez es la de un gran maestro del “realismo”, con un manejo único del claroscuro, con un universo de gran originalidad, en algunos cuadros un tanto barroco, con figuras que semejan flotar en un espacio de radiaciones de silencio poético, donde bolas de cristal como áureas transparentes aparecen preservando un mundo dentro del propio mundo, de la propia biología del cuadro...”, Tito Gómez Giráldez : “ Diego de Giráldez que, ya, en Marzo de 1980 fue seleccionado para la exposición “Maestros del Realismo Español” con Antonio López, Eduardo Naranjo,..., sorprende por su exquisito lenguaje y poético sentido con un soberbio terminado que caracterizan a las obras maestras.... Para mí, Diego de Giráldez, es uno de los nombres significativos en el arte contemporáneo, su obra denota una elegancia austera y da la sensación de que nos encontramos ante el mayor equilibrio de sensibilidad y técnica que nos hace ver una pintura inteligentísimamente elaborada”, Antón Castro nos habla de: “ Dimensión poética de la realidad. Sin lugar a dudas, Diego de Giráldez es ya, y por derecho propio, uno de los grandes pintores de la realidad que bebe en el ancestro poético de tintes bucólicos” y Francisco Pablos que nos dice: “Su obra es un capítulo aparte en la pintura española contemporánea, que da a este pintor la calidad de maestro del realismo. Un realismo diferente, de poética implícita, de imaginable y cuasi imaginario misterio”. Aparecen libros monográficos sobre su obra, etc. En 1991 es invitado por el Excelentísimo Ayuntamiento de Vigo para inaugurar A Casa das Artes e da Historia de Vigo. Hecho que realiza con una antológica excepcional. 1992.Lalo Vázquez Gil (periodista, escritor y cronista oficial), (con motivo de la exposición de 1992 en Valladolid): Diego de Giráldez, un pintor filósofo realista. Hace algunos años - estaba yo en Valladolid-, algunos amigos me dijeron que exponía un gallego excepcional, una colección pictórica realista, surrealista o “casi”, que no dejase de verla y que les diese mi opinión. Un profesor vallisoletano que había dado clases en un Instituto de Vigo, me dijo que era “onírico”. con lo que se acercaba, evidentemente, al surrealismo y que ¡ era vigués ¡ (“¿ Lo conoces ?” “Debo conocerlo”. Y enseguida añadí: “Si es, si pinta como dices, seguro, seguro que es Diego de Giráldez”. Y lo era. Allá me fui y aunque no estaba en la sala gozamos y comentamos su pintura y estuvimos filosofando y lucubrando en torno a su obra. La muestra era verdaderamente excepcional y se celebraba en la acreditadísima sala del Centro Gallego, sociedad cultural, artística y difusora de todo lo gallego, con amplias miras, de gran prestigio en los medios entendidos y cultos de la ciudad de Felipe II. No me extrañó que la exposición alcanzase tanto éxito en una ciudad conocedora del buen arte. Jamás me defraudó Giráldez en ninguna de sus salidas. Y aquí menos - en Valladolid -, porque todo el mundillo artístico se hizo lenguas de su buen hacer - y así presumieron sus amigos y sobre todo los gallegos - vallisoletanos”-. Todos los visitantes entendieron el arte de Diego de Giráldez, que transciende más allá de lo gallego para hacerse universal en ese mundo de símbolos que introduce en su obra con pinceles de paciente pintor, de medidor, sin prisas, del tiempo, del último detalle visual, hasta alcanzar esa perfecta realidad no exenta -sin embargo-, de su huella personal intencionada. Porque el pensamiento, su sentir, sus deseos, sus ideas, sus mensajes, sus secretos, Giráldez no los expresa solo con sus representaciones, con la composición extraña, filosófica, a veces tétrica o advertidora de que hay un mundo esotérico y exotérico. No. Giráldez lo manifiesta, también, con la exactitud de visión y de plasmado material, a propósito, situándose fuera de las órbitas de la moda -algunas ya demodés-, en un punto que ha querido escoger a conciencia -sin encasillamiento absoluto y en el que se mueve por convicción. Así, sus figuras, esos cristos extrañamente crucificados, esos paños, esas aves, esos objetos vulgares -enriquecidos- van más allá de la materialidad ya simbólica tópicamente sí misma y se transforman en algo más sublime porque Giráldez las conjuga y las envuelve, invirtiendo y trastocando su significación iconográfica. Y ahí esta la dificultad para entender la pintura de Diego en su simplicidad. Hay en sus cuadros algo que nos inquieta, que no llegamos a entender absolutamente....”. En 1998 es seleccionado, como uno de los dos pintores que representará a España en la “Expo-Universal del Arte” en Lisboa, de lo mucho que se ha escrito sobre este acontecimiento se me ocurre traer a estas páginas el título con el que Francisco de Pablos encabezó una extensa crónica en Faro de Vigo: “Diego de Giráldez, una estrella plástica en la “Expo’98” de Lisboa”, creo que con esto queda todo dicho, no obstante recogemos párrafos de artículos de la prensa de Vigo:, -no lo hacemos con los medios portugueses, resto de Europa y resto de España, por razones obvias de espacio-.

La Voz de Galicia: “ La Exposición Internacional de Arte, que se celebra este año dentro del recinto de la Expo Universal 98 de Lisboa, ha seleccionado a Diego de Giráldez como uno de los representantes españoles dentro del certamen plástico....”. “Giráldez es uno de los dos creadores españoles seleccionados para este certamen que muestra las creaciones de dos autores por cada país....”. “El artista, afincado en Vigo, expone sus obras en la “Expo Universal 98” de Lisboa.”.

Faro de Vigo: “... El pintor vigués de adopción cuyo reconocimiento lo certifican datos como que cuadros suyos estén ya en más de 90 museos españoles, además de otros en el extranjero: Diego de Giráldez. El la Expo 98 de Lisboa estará también su obra en una muestra conjunta con otros artistas, de todo el mundo, seleccionados de países como Italia, Japón, Portugal,...”. “ Sólo dos artistas por país figuran en la excepcional muestra en Portugal” “ Entre los acontecimientos culturales que ofrece la Expo 98 de Lisboa, el último certamen del milenio en su carácter, está la Exposición Internacional de Arte, para la que se han seleccionado artistas famosos de todo el mundo, y únicamente dos por cada país representado. Por España, uno de ellos es Diego de Giráldez, gallego, residente en Vigo, donde tiene su estudio y trabaja habitualmente...”. “... su obra esta expandida por todo el mundo”, “... están en diversos museos y colecciones particulares...”.

Diego de Giráldez: Inquietudes

Diego de Giráldez, mantiene a lo largo de su vida una extensa e intensa relación con la medicina natural y especialmente con la anatomía. En su permanente deseo de reflejar el cuerpo humano en la naturaleza, dentro de una ilimitada capacidad inventiva que lo diferencia.

Museos

Su obra está representada en más de 150 importantes museos del mundo.

Obra

Como pintor, Diego de Giráldez, no tuvo un estilo o técnica única, hasta que inventó el Realismo NAS. Lo mejor de su producción artística se desarrolla dentro de este realismo de gran detalle y composición genial, que refleja su mundo particular onírico. Algunas de sus obras son:

Gallega (1981)
Huerta (1981)
Reproducción del ser vivo (1981)
Cristo hombre (1982)
Preside la naturaleza (1985)
Observando la naturaleza (1985)
De espaldas (1987)
Comienzo de la humanidad (1987)
Simbolización (1995)
Campesino (1989)
Maternidad, el aliento de la vida (1989)
El hombre es bruto (1990)
La pesca (1990)
Le rodea la vida (1991)
Gallo africano (1995)
Soldados (1997)
Retrato (1998)
Gallo de infierno (1998)
El agua (1998)
La vida (1998)
En el aire (1998)

A continuación recogemos varios fragmentos de escritos, críticas de arte y libros bibliograficos realizados por importantes plumas del mundo de la cultura sobre Diego de Giráldez. Ésta página, hija de varias y valiosas plumas, tiene una razón de ser: la existencia de un gran pintor – Diego de Giráldez – cuya obra y dilatada vida artística seguimos, junto a una plural interpretación de su arte. Por lo tanto formará parte de su importante bibliografía en la cual este trabajo, esperamos, tendrá una gran importancia y en futuros estudios, que no faltarán, deberán contar con ella…


Bibliografía y Críticas de Arte

Faraldo, Ramón: El mundo de Diego de Giráldez. Lugo, Diputación Provincial, 1991.
Pablos, Francisco: Diego de Giráldez y su realismo. Pontevedra, Diputación Provincial, 1990.

Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981.
Gómez, Enrique: Diego de Giráldez. La realidad y su espejo. Editorial Nigra, S.L., 2001. Etc. Etc.

Xosé Francisco Armesto Faginas: Alvaro Cunqueiro, en tanta cousas mestre, que tivo tamén moito de neno grande, foi un dos primeiros que celebrou a pintura de Diego Giráldez. Atopo moitas cousas en común entre ámbolos dous, por exemplo - algo non cativo-- o amor polas pequenas cousas, a ledicia, poño por caso, ó sentir o canto dun paxaro ou dun galo, coma quen escoita a voz do mestre solista dun gran coro...

Alvaro Cunqueiro (Escritor y Poéta). Para ser pintor, hai que nacer, hai que soñar durante moito tempo, hai que atopar un estilo coma él, non son os mais listos, os licenciados, os que o atopan, algunhas veces son caseque nenos como Diego que saben de labrego, de ovellas e carneiros, de carballeiras e capóns -eses galos de crestas vermellas que matan o basilisco-, desas alaceas e lareiras, desas froitas que se lle poden adiviñar os vermes dentro. Eu para ver os seus bodegóns non teño que haber xantado. Teño que vir en aiunas, e daquela poido carregar o meu maxín da poesía que emanan...

Xosé Filgueira Valverde (Escritor). Din algúns que este pintor e un mestre que deprendeu o oficio dende pequeno, que sabe como manexar o pincel, o lápiz e a paleta. Eu vexo unha obra coma as mellores da nosa terra: clara, limpa, con esa luz -Luz a nai, Luz a aboa- da nosa vida labrega...

Francisco Fernández del Riego (Escritor y Presidente de la Real Academia Gallega - 1998): Pintor lírico as máis das veces, significativo e anovador, non xoga con figuras dalgún xeito recoñecibles, senón coa imaxinación. O sentido particular que o califica ven ser a posibilidade dun estilo e dunhas formas que reflicten un concepto de pintura expansible e universal...

Carlos Casares (Escritor y Presidente do Consello da Cultura Galega). Teño seguido con atención a súa obra, hoxe coñecida e valorada tanto dentro como fóra de Galicia. En Diego de Giráldez coinciden a realidade representada e a forma en que se representa, podemos falar de acerto expresivo. O pintor é dono do seu mundo e da súa obra. Estou convencido de que Diego de Giráldez chegou a ese estadio e que agora pinta con máis liberdade. É a liberdade que a un creador lle da sempre a seguridade na utilización dunha técnica que emprega con naturalidade...

Domingo García-Sabell ( Académico de número de la Real Academia Gallega. Escritor. Ex – delegado del gobierno en Galicia). Diego de Giráldez, no seu esforzo creador, chouta por riba das categorías plásticas establecidas...

Antón Fraguas(Cronista Oficial de Galicia, Presidente del Patronato del Museo do Pobo Galego). O pintor e xenial artista, Diego de Giráldez, vai interpretando os diferentes momentos do ano ós que Don Ramón Otero Pedraio deu o seu valor xeográfico... O artista, este pintor, ten un espírito tan altamente creador que fixa as súas obras no máis fino realismo...

Antón Castro (Crítico de Arte y profesor de Arte Contemporáneo de la Universidad de Vigo). Sin lugar a dudas, Diego de Giráldez es ya, y por derecho propio, uno de los grandes pintores de la realidad que bebe en el ancestro poético de tintes bucólicos”

Xavier Costa Clavell (Periodista, escritor):”CREATIVIDAD Y ESTILO EN LA PINTURA DE GIRÁLDEZ”. Como dijo Picasso, Giráldez no busca, sino que encuentra, y los hallazgos se proyectan en las superficies pintadas con un sello propio, algo que sólo está al alcance de los auténticos creadores. No deja de ser cierto lo que afirma Francisco de Pablos: “La pintura de Diego de Giráldez constituye hoy, con media docena de nombres más, el pleno de genuino realismo. También estoy de acuerdo con lo que dice Santiago Amón: “Diego de Giráldez sabe que el arte es absolutamente inseparable del oficio. Sabe también que el blanco más blanco nace de la explosión comunitaria de todos los colores, y que el negro más negro surge cuando la noche se apodera del fulgor del arco-iris. Un poeta escribió aludiendo a la obra del pintor:”Te confunde, amigo mío, / quien te llama realista...”. Cierto, porque la pintura de Giráldez es siempre algo vivo y lleno de misterio. El de la creación”.

Jordi Soletura (Ex-ministro de Cultura). Felicito a Diego de Giráldez por su valiosa y maravillosa obra que tiene en el Museo de Cuenca y que hace unos días tuve el placer de visitar… Ese genuino realismo. Esa invención suya, que denomina NAS, hace que nuestro pintor se situe en el interes de las mejores plumas y de los museos importantes.

Francisco Pablos (crítico de arte y miembro de la Academia de Bellas Artes). En la pintura de Diego de Giraldez, en las naturalezas muertas, el consigue la vida, la perennidad, la trascendencia. Surge y se impone lo inquietante. Lo común se mayusculiza, hasta lo anodino cobra importancia. Un cacharro, cualquier enser del ajuar doméstico es él, el único, el irrepetible. Es don cacharro y acaso hasta el excelentísimo señor cacharro. Diego de Giráldez es un caso peculiar. Su maestro fundamental es la naturaleza misma, y su capacidad de trascender su inmediata apariencia, su realidad concreta, han hecho de su obra un capítulo aparte en la pintura española contemporánea. Ahora goza de admiración y respeto internacional. La pintura de Diego de Giráldez constituye hoy, con media docena de nombres más, el pleno de genuino realismo. Sú pintura es única, irrepetible, capaz de ser reconocida para siempre en cuanto se ha contemplado la indefinible sensación de uno de sus cuadros”.

Ramón Faraldo - Crítico de Arte y Miembro de la Asociación Española de Críticos de Arte “El Cristo-Hombre de Diego de Giradles”: Insisto en esta obra de gran envergadura que ofrece una novedad dentro de la pasional tradición de las crucifixiones. Esa Cruz, nadie se ocupó de ella. Tú nos haces ver que ella no tuvo la culpa, que ella iba para mástil de barco, leña de lareira o pie de bandera, pero los hombres la condenaron a eso, a ser, cómplice del deicidio. Y esto no lo vio nadie. Ni Valdés Leal, ni Grunewald, ni Salvador Dalí. Tú lo has visto Diego. La aldea, el largo invierno. La hermandad con pastores y leñadores, el respeto a la materia bondadosa que nos da techo y calor. Todos los árboles de la tierra deberían, tendrían que rendirte homenaje, por haber proclamado la eterna amnistía. Honra y gloria de lo que nace inocente y muere inocentemente a nuestro servicio. Ramón Faraldo en “Recuerdos”.

“... recuerdo una noche de verano, no sé si de plenilunio, o noche de primavera tardía o de otoño naciente, sentados en una mesa de mármol en La Cañiza, en compañía del colega, y sin embargo amigo, Tito Gómez. En esto, una sonrisa y unos ojos brillantes se apoyaron sobre mi rostro, y te tuve ante mí. Me hablaste con la sencillez y sabiduría que te caracteriza, con esa falta de presunción y, en todo caso, concluiste - que tú obra y la de cualquier artista no es cuestión, simplemente de oratoria, de verbo, es más si cabe, de biología de la propia obra, que sepa defenderse por sí misma-. Noche febril, que más bien parece incendio que una noche, te ha traído a ti, amigo mío, cargado de sensaciones, de cosas de mí interés, y del interés ajeno, pero para satisfacerlo se necesita la escritura, la palabra, el verbo. Eso traías en tú sonrisa, en el brillo emergente de tus ojos, en tú serenidad, sé lo que quieres decir, pero hoy vamos a hablar en el verbo fundamental para transmitir a la continuidad de la especie. Perdóname Diego, y cuando lleguemos al “más allá”, considera si lo que alcancé a penetrar en el complejo persona-obra, que lleva tú firma, compensa el que no profundice en tú tesis, de esta noche, que entiendo. ¿Recuerdas cuando nos vimos por primera vez en aquella galería de Madrid?. Tú catálogo: “Diego estudió pintura y escultura... “. Te pregunté ¿Pintor o escultor?. Fue aquella la primera gran realización de tú mano que conocí. Me di cuenta, de gallego a gallego de escritor a plástico, que por merecimientos que todavía desconocía, estaba en tú enigmática exposición, incógnita exposición madrileña, también me di cuenta de que, quienes te seleccionaron, habían encontrado un nombre que añadir a la plástica española. Me di cuenta que estaba ante una obra intemporal y universal de sorprendente acabado,....”.

Santiago Amón (Crítico de Arte). Diego de Giráldez es ya uno de los grandes del realismo español contemporáneo... Realista exacerbado, donde encuentra la implicidad de su poesía. En su obra se reencuentra con lo intrínseco, con las cosas mismas, y las traslada a la faz incitante del lienzo con precisión lírica. Diego de Giráldez, sabe que el arte es absolutamente inseparable del oficio. Sabe también que el blanco más blanco nace de la explosión comunitaria de todos los colores, y que el negro más negro surge cuando la noche se apodera del fulgor del arco-iris... Pintor sorprendente, creó un estilo dentro de este nuevo realismo que denomina NAS (naturalismo, abstracción, surrealismo)... A partir de la exposición “Maestros del Realismo Español”. Las obras de Diego de Giráldez son de un nuevo realismo, del óleo y tintas se pasa a una técnica mixta... Con un gran equilibrio entre la sensibilidad y la técnica, con una pintura muy elaborada,.... En el transcurso de poco tiempo hay una actitud positiva del público y quién sabe si de los críticos, así como de los coleccionistas importantes de arte que empiezan a fijarse en su obra.... Empieza a vender sus primeros cuadros para buenas colecciones privadas e institucionales, a participar en interesantes exposiciones de pintura española en España y el resto de Europa, proliferan las muestras individuales en relevantes galerías.... Y se producen las primeras adquisiciones de obras suyas por parte de museos.... Su obra va ganando noticia, fama y atención allende las fronteras.... Termina -EL CRISTO HOMBRE-, obra de gran envergadura, justo parece destacar, al lado de la virtud poética e histórica del cuadro, el carácter de proeza técnica, la condición de madera de esa cruz que la secunda sin deidad, el cristo -el hombre de rodillas-, cabizbajo, la voluntad sin freno del ejecutor y el oficio que recorre la obra de punta a cabo, tras una génesis empírica, paciente, gradualmente vivida por el creador, hace a la postre, a los ojos del observador, una obra magistral....

Rafael Sánchez Bargiela (Director del Museo de Ponteareas). El realismo NAS, nacido de una personalísima combinación entre naturalismo, abstracción y surrealismo, ha convertido a Diego de Giráldez en uno de los principales exponentes de la plástica de este fin de siglo, como lo acredita su trayectoria y su obra, que forma parte ya de las colecciones de numerosos museos de nuestra Península y de otros países.

Florenci Criville i Estraqui (Director del Museu Etonográfic de Ripoll (Girona). De Diego de Giráldez se puede decir que realmente es impresionante su pintura de una rara singularidad… Quiero felicitarle por seguir siendo original y por patentizar un mensaje poético en un mundo tan trillado, opaco y reiterativo como el del arte actual...

Fernando Elorrieta (Escritor y Director de enseñanza). El análisis de la obra de Giráldez no puede quedarse en la estructura epidérmica o superficial del objeto, hay que profundizar en el sujeto, en el compromiso que oculta tras las rotundidades de la forma y la precisión del diseño. Es una obra engagée en el sentido hondo de los conceptos satrianos, el artista es un testigo de la sociedad y del momento, pero en este caso de una realidad trascendida, que horada las pulsaciones existenciales para transformarse, divinizarse, en delicadezas sutiles de sentimientos religiosos, místicos y afectivos. El estudio de una obra perfectamente construida en la composición, en el cromatismo, en la morfología no debe solapar la profundidad de los temas que el artista trata, habrá que subirse a la octava esfera para entender la diafanidad del mensaje que Diego de Giráldez nos envía. Forma y fondo, símbolo y metáfora, humildad y sabiduría, hacen de este joven demiurgo de la plástica actual un caso único y singular en el arte.

Mauro Panizo del Val (Periodista, Director de Radio Cadena Española en Vigo). Un día de 1975 un jovencísimo pintor saca sus cuadros al aire de Vigo y a la curiosidad de los vigueses. Se llama Diego de Giráldez. Elogios, comentarios, laudatorios y luego… un largo camino no en el tiempo, sí en la peripecia vital y plástica. Sigue trabajando intensamente y las exposiciones se suceden durante años: Santiago, Madrid, Barcelona, Lisboa, Ginebra, París…, saben del buen hacer de Diego de Giráldez. Ahora sigue pintando, dedicándose a la obra bien hecha. Junto a la línea ágil, el color rico, expresivo y la composición meditada. ¡Esos gallos apiñados, en una espléndida creación! ¡Esas flores, hierbas y frutos que tienen como un sentimiento de vida, un pálpito caliente, humanizado! ¡Esas figuras en las que junta a la expresividad de los rostros, aparece como un soberbio trabajo! ¡Ese difícil entramado de ropas y telas, sin envaramientos!...

Javier Rubio Moblot (Crítico de Arte) Diego de Giráldez construye con sus animales meticulosamente pintados y con esa serie de objetos (fundamentalmente esferas trasparentes) que flotan en el vacío, un mundo de asociaciones que por otra parte, tienen más que ver con la metafísica que con el surrealismo…. Diego de Giráldez ha expuesto individualmente en más de doscientas ocasiones y su obra se encuentra representada nada menos que en más de doscientos museos importantes del mundo: España, Portugal, Egipto, Vaticano,…

Lorenzo García – Diego Pérez (Crítico de arte) Toda su obra es una exaltación de paganía y refinado intelectualismo. Como maestro del arte español actual nos envuelve de magnificencia y nos liberta de la vulgaridad cotidiana. No hay nada inconsciente en su obra. No brota porque sí y falto de antecedentes en la obra de este gran pintor. Tiene trazada de antemano la trayectoria de su arte, seguro como está de que no habrán de falsearle ulteriores rectificaciones. Es un precoz en la historia de la pintura. Y no un precoz irreflexivo, inseguro, que luego había de sufrir amargos desengaños y soportar impuestas rectificaciones…

Manuel Fraga Iribarne (Presidente de la Xunta de Galicia). El pintor Diego de Giráldez nació en el seno de una familia navegante y, desde niño, se interesó por el estudio y aprendizaje de los diversos campos artístico. Dotado naturalmente para el dibujo y la pintura, y armado de un tesón y una constancia admirables, estas cualidades hicieron de Giráldez un artista singular, portador de un característico modo creativo y de una personal visión del mundo y de la vida. Estamos, pues, frente a la obra de un profundo conocedor de los entresijos, frente a un artista con oficio y con ferviente capacidad creativa, algo que nos conduce a la esencia del hombre, a la plasticidad del tiempo y del espacio.

Mariano Rajoy Brey (Ministro de Educación y Cultura) Diego de Giráldez, cuya obra y vitalidad merecen ser apreciados en profundidad y testimonian la calidad de la pintura gallega y española contemporánea. Creador pujante y salpicado de imaginación, el arte gallego, tan rico y diverso de tendencias, tiene un gran exponente en la trayectoria de este maestro pontevedrés del realismo, cuya originalidad estriba en la perfecta conjugación de lo real y lo onírico. Sus múltiples y numerosas exposiciones a lo largo y ancho de toda la geografía española, así como en el extranjero, y la presencia de su obra en más de cien museos, avalan el prestigio de este artista gallego, cuya obra despierta un gran interés en la escena artística contemporánea.

Juan Antonio Sánchez García (General – director del Museo del Ejército - Madrid). Existen en el Museo pinturas y esculturas de artistas de renombre, especialmente de los siglos XIX y XX. Entre los últimos, figura la personalidad de Diego de Giráldez, pintor representado en un buen número de Museos Militares (Madrid, Burgos, Barcelona, Toledo...). En particular, para el Museo del Ejército pintó, en 1996, la imagen de un “soldado de vigilancia”, un busto de espaldas, un soldado del siglos XX, de una época que se supone de paz, soldado anónimo, al que en un momento determinado se pone un nombre particular. El retrato de todos y cada uno de los que han participado en el Golfo, en Bosnia o han estado destinados en un Regimiento cualquiera. Esta obra, producto del trabajo de un buen pintor, delata en su sencillez y pulcritud de factura, no solo la mano de un artista de espíritu elevado, sino también la representación de la defensa por una Patria, el amor por sus tradiciones, y en suma, la búsqueda de la paz y la libertad, que tanto anhelamos y por las que seguimos luchando.

José Manuel Hidalgo Cuñarro (Director del Museo Municipal Quiñones de León – Vigo). Cuando hablamos de Giráldez tratamos de un artista que se remite únicamente a su psique, un artista que supera lo real alcanzando lo metafísico, con un mundo íntimo extremadamente rico. La obra de Diego Giráldez no tiene parangón. A lo largo de su vida se ha preocupado por la búsqueda de una personal estética que lo hace inconfundible.

Mª Luisa Ilarri Junquera (Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Santiago de Compostela y Doctorada en Crítica Textual por la Universidad Autónoma de Barcelona). La opción expresiva de Diego de Giráldez es la pintura figurativa, construida con un lenguaje original, de factura lisa y dibujo preciso, que estimula las vivencias de la realidad esencial y la reflexión sobre el misterio y los grandes temas de la existencia humana. Imbuido de una sensibilidad mística y franciscana, se preocupa por el hombre y su relación con el entorno, la naturaleza, los animales, las cosas. Crea un ámbito que se mueve entre lo físico, lo espiritual, lo real y lo onírico, con un acento evidente de nostalgias, temores y una poética onírica.

Tito Gómez Giráldez (crítico de arte). Este hombre del Norte, de la montaña, conoce el gusto de la felicidad y el de las lágrimas, conoce el clima que es a la par un tónico y un sedante, conoce también su naturaleza tan dura para el cuerpo como apetecible para el ánimo, conoce sus historias, conoce sus gentes,.... En algunos de sus cuadros se ven las íntimas necesidades humanas, buscadas desde las honduras de su alma, no desde el corazón que es inartístico, desde el arte que es la mejor técnica para llegar al alma. Este, traspasa valientemente la realidad, la vence con realidades, sin competir con la naturaleza, puesto que él mismo es naturaleza, pero la violenta con surrealidades y la acompaña con un aire de misterio, de abstracción, cósmico, metafísico corpóreo, poético, donde se “ve el silencio” y confunde al contemplador de lo aparente.

José Amiguetti Sánchez (Coronel Director del Museo de la Guardia Civil). Sus trabajos ofrecen una clara visión de un mundo natural y escénico, donde predominan las formas vivas, a modo de bodegones, y de las alegóricas representaciones un tanto místicas, un tanto grotescas, de seres vivos y naturaleza muerta, flotando en ese ambiente cálido y abstracto a la vez.

Leoncio Verdera Franco (Coronel - Director del Museo Militar Regional de A Coruña, Doctor en Historia). Las obras de Diego de Giráldez producen unas sensaciones que, sobrepasando lo pictórico, despiertan nuestro inconsciente y hacen que no nos podamos desprender finalmente de la imagen contemplada; son obras que siempre atraen aunque sin duda desconciertan. Su pintura, naturalista con tintes surrealistas y oníricos, se ofrece como única e irrepetible y siempre reconocible por las sensaciones impactantes que se transmiten desde sus cuadros.

Fernando Franco (Periodista). Cuando entras en su casa de invitado y todo allí parece pretérito, desde la báscula romana hasta el dosel de su cama, desde la cómoda con un siglo de vida y de caoba al tocadiscos Dual de aquellos 60 en que era adolescente. Y luego están sus coches sacados del pasado, comprador de viejas glorias ajeno a las últimas marcas y modelos del mercado. Diego de Giráldez es un hombre tranquilo y paseante, encastrado en el pueblo y nada amigo de pompas y boatos. Tranquilo pero no callado, ni inactivo ni atado porque parece haber hecho de la España toda su morada cargando con su obra, de museo en museo, de galería en galería como en un frenético “tour” de músicos rockeros. Nadie sabe cómo hace pero a veces parece imitar a Dios, presente en todas partes.

Antonio Almodóvar Azorín (Coronel - Museo del Aire Madrid). El museo del aire tiene en su colección una obra del conocido pintor Diego de Giráldez, de tema aeronáutico. Ahora bien, el aeroplano que representa no se corresponde con ninguno real de la historia de la aviación. Es una pintura de aviones en la que deja una interpretación y mensaje descifrados de manera distinta por críticos y admiradores. Pudimos admirar y observar detenidamente este cuadro en la nueva zona noble de la Sala de Conferencias, Biblioteca, Sala de Juntas y Despacho del Director, en donde se decidió su ubicación, camino recorrido por las visitas más importantes del Museo, cuando firman el libro de honor del mismo. Quizás se hayan visto sorprendidos por este extraño avión que parece volar y también estar parado, suspendido en un halo de misterio y dirigido hacia un fantasmal y desconocido infinito, que emociona y al mismo tiempo sobrecoge.

Manuel Osuna Ruíz (Director del Museo de Huelva). Hace años, cuando dirigía el Museo de Cuenca, entre en contacto con este pintor que terminó teniendo presencia fija con una de sus obras en el Museo. La obra es de primerisima calidad. Sus creaciones pueden ser admiradas en muchos museos como puede verse en su curriculum, y en estos momentos, también en un museo monográfico dedicado a su obra. Diego de Giráldez, como Saura y Palencia, al menos para un Museólogo, son un ejemplo a seguir

Joan Gómez Vinardell (Director del Museu d’Estampació de Premià). La obra de Diego de Giráldez. Un cuadro, en el fondo jugando con el claroscuro había una pluma de ave, acerqué mi vista y descubrí que no era real. Un dibujo, una pintura, un holograma, un efecto óptico... surgía del negro hacia la luz, una pluma de ave - ella era un mensaje- una llave que estaba abriendo una puerta y el paso al conocimiento de un pintor: Diego. Una obra que gira alrededor de la luz, una luz que circula del negro hacia el blanco, una luz profunda de tierra gallega, luz que me recuerda a Rosalía; “negra sombra que me asombra”.

José González Ortiz (Escritor, Crítico de arte, miembro de la AECA y AICA y Director del Museo Municipal Elisa Cendrero de Ciudad Real). LOS GALLOS MÍSTICOS DE LA NOCHE Surge un gallo entre el viento, y Diego de Giráldez lo atrapa con su pincel. Con él, crea un espacio plástico, un poema lírico, donde levitan las burbujas y se corporean los espíritus de las cosas que antes se desvanecían en la intermitencias de su memoria. El gallo invita a otros gallos, a las mazorcas de maíz, a los peces, a un perro, un Cristo..., para que todos conformen y generen un cosmos dentro del lienzo. ¡Quizás un cuento! en el que Diego narra su historia, el sueño que palpita nervioso en las puntas de sus dedos. Diego materializa en el aire los gallos que le arrullan en sus noches, a las palomas que se embriagan con el arco iris, a los seres queridos que pueblan los latidos de su corazón. La magia de sus pinturas siembran de sugerencias el paso breve de la vida, y adornan de colores e imágenes, el análisis, a veces frío y seco de la razón. (A la obra pictórica de Diego de Giráldez).

Coronel Gavira (Director del Museo Militar Regional de Sevilla). La obra pictórica de Diego de Giráldez, siendo figurativa, no deja de tener un estilo costumbrista en el que el autor da pinceladas surrealistas. Es por lo tanto, difícil encuadrarlo en un estilo concreto, aunque no imposible. Es cierto, que todo el que contempla su obra queda “enganchado” e impresionado por su realismo y veracidad. Trata de que haya una conexión entre la naturaleza y la humanidad. Resumiendo: es un artista completo, tanto en colorido, como en estructura de trazos y composición.

Gerardo Pérez Calero (Profesor Titular de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla y Académico de la Real de Bellas Artes). La pintura de Giráldez está concebida como una pura y desinteresada investigación, semejante a un científico o a un filósofo, como búsqueda de una verdad que no podía ser resuelta más que con esa meditación laboriosa en el terreno de la verdad que es para él pintar. Esta investigación es la clave de la esencia pictórica de éste maestro pontevedrés. Investigación física y de pensamiento, que gusta expresar el mundo real y el aparente. Giráldez es esencialmente hispánico, o ibérico, en la sencillez, el mutimo, el ascetismo e incluso el misticismo de muchas representaciones. Así veo, a Diego de Giráldez. Un místico y un ascético de este final de siglo que nos ha visto nacer. Atento a su entorno y fiel a sus profundas vivencias, las que esperamos se alarguen en el tiempo para goce de los que nos emocionamos con las creaciones magistrales de los artistas.

José Fernando Sánchez Ruyz (Escritor, Poeta y Director del Museo Alcázar de Ciudad Real). En Alcázar de San Juan, en la primavera de 1995. tuve la ocasión de visitar una excelente exposición de las obras, de Diego de Giráldez, que aún hoy son recordadas con interés por los aficionados a las artes plásticas y los artistas de la zona. La relación del hombre con su entorno se convierte en un estandarte de la obra de Diego de Giráldez, no en el sentido al que estamos cotidianamente habituados, sino en una relación profunda donde aparecen con importancia paralela a la intervención de la humanidad en su entorno natural, en un concepto abstracto, de interrelación hombre-medio, donde le humano se mide ante el mundo reconociendo su incapacidad de mejorarlo, sobre este eje central la obra de Diego de Giráldez desarrolla su simbología y una estética personal que consiguen identificar a sus pinturas y darles marca de autor. Magia, respeto, emoción, ecología y armonía están presentes en la obra de Diego de Giráldez, el pintor que desde hace veinticinco años nos enseña que la belleza de las cosas también puede presentarse sobre fondos tenebristas. Porque la belleza de la pintura reside en un ápice de reflejo del propio conocimiento de la vida, que el espectador se encuentra en todas las pinturas de Diego de Giráldez.