jueves, 24 de abril de 2008

ACTIVIDADES PARALELAS


Este viernes, la música tradicional gallega entra en el MARCO de la mano del gaiteiro Evaristo Alejos ‘Alex’ y de Luis Correa ‘O Caruncho’ (zanfoña y percusión)

Viernes 25 abril, a las 20.00

GAITEIRO Y ZANFOÑA, con Evaristo Alejos ‘Alex’ (gaita) y Luis Correa ‘O Caruncho’ (zanfoña y percusión)

Lugar: invernadero del artista Peter Coffin, en las salas de exposición de la 1ª planta

ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

Evaristo Alejos Magallanes ‘Alex’ empezó a interesarse por el instrumento de la gaita gallega en el año 1988 a través de Manuel Solla, componente del histórico grupo “Os Cruceiros”. En 1994 es miembro fundador de la banda de gaitas “Nevoeira” del Círculo Cultural de Candeán, dirigida por Ernesto Campos. En ese tiempo, participa como gaiteiro de la rondalla del mismo centro consiguiendo varios premios en los concursos de rondallas de la ciudad de Vigo. Gaiteiro del grupo “Lembranzas galegas” (2002), de los grupos tradicionales “Os Folieiros de Lavadores” y “Os Tunantes”, y miembro fundador del grupo de música tradicional “Os Crótalos”, actualmente imparte clases de gaita y percusión en varios centros culturales de Vigo y alrededores, y colabora como músico en la representación de la Festa da Reconquista y Os Maios de Vigo.
Luis Correa ‘O Caruncho’ se inicia en el aprendizaje de la gaita gallega en 1989, de la mano de Maximino Souto Vaqueiro. Fue fundador de los grupos “Millaradas” y “Os Carunchos”, y con estos últimos grabó los discos ‘Ala que vai’ (1998), ‘Sen tempo non era’ (2002) y ‘Montealegre’ (2005). Participa en la recuperación activa de la regueifa gallega haciendo espectáculos en directo, y fundamentalmente talleres en centros de enseñanza. En 1997 se interesa por la zanfoña y aprende a tocar asesorado por Xosé Manuel Fernández y Mª Xosé López, miembros del grupo “Músicas”, impartiendo actualmente clases de este instrumento. Participa en varios proyectos didácticos para escolares por toda Galicia. Colabora con los grupos “Os Folieiros de Lavadores” y “Zurrumalla”, y hoy en día es miembro fundador de una nueva propuesta tradicional, “Os Crótalos”. En la actualidad está inmerso en la elaboración del cuarto disco de “Os Carunchos”, trabajo que compagina con la impartición de aulas de música y canto tradicional.

lunes, 21 de abril de 2008

Ocho artistas importantes de la pintura contemporánea española

Hoy queremos mencionar ocho artistas importantes de la pintura contemporánea española, indicando algunos de sus rasgos:

1. María G. Blanchard ( 1881-1932): pintora nacida en Santander e instalada en París desde 1908, donde se vinculó al Cubismo, influida especialmente por su amigo Juan Gris. Más tarde evoluciona hacia un figurativismo, con personajes melancólicos y tiernos, generalmente niños. Su estilo se caracteriza por un uso expresivo del color y por el empleo de capas densas de materia. Ejemplo: "La comulgante".
Cubismo: movimiento de vanguardia artística desarrollado entre 1907 y 1914, debido a Picasso y Braque, que fragmentan las figuras en múltiples planos, rompiendo con la perspectiva tradicional. Se despreocupan del tema y del color. Están influidos por Cezanne y las esculturas primitivas y africanas.


2. José Gutiérrez Solana (1886-1945): pintor y escritor madrileño ligado a la Generación del 98. Su personal estilo expresionista se inspira en los pintores del Siglo de Oro y en Goya. Atraído por la España negra, representa carnavales, máscaras, escenas taurinas con enorme carga crítica y humor cruel. Sus personajes son humildes y atormentados. Es también retratista (Tertulia del Café Pombo).


3. Joan Miró, (1893-1983): Aunque nacido en Barcelona en 1893, la vida y la trayectoria artísticas de Joan Miró están vinculadas desde su infancia a las tierras de Tarragona -primero Cornudella, de donde era su padre, y después Mont-roig- y Mallorca, de donde procedian su madre. A los dieciocho años decide dedicarse a la pintura en un ambiente dominado por las últimas tendencias artísticas francesas, que pudo ver en directo en las exposiciones cubista y fauve de la Galería Dalmau de 1912.


4. Salvador Dalí (1904-1989): pintor catalán del Surrealismo. Pertenece a la tendencia objetiva o figurativa. Con un dibujo academicista y de gran exactitud, da realidad a sus delirios y obsesiones en sus telas, aplicando el método paranoico-crítico de su invención. Expulsado del grupo surrealista por su actitud megalómana y su excesivo amor al dinero, evoluciona hacia el conservadurismo. Obras: "La persistencia de la memoria", "El gran masturbador", "La Madonna de Port Lligat", "El Cristo".
Surrealismo: movimiento de vanguardia artística creado en 1924 por André Breton. Los pintores surrealistas, inspirándose en Freud, tratan de representar el subconsciente, el mundo de los sueños. Hay dos tendencias: la objetiva o figurativa (Dalí, Ernst) y la antiobjetiva o poética (Miró).


5. Antoni Tàpies nace en Barcelona en 1923, en una familia burguesa, culta y catalanista, involucrada desde mediados del siglo XIX en una tradición editorial y librera que despierta muy pronto en el artista un amor por los libros y la lectura.
Esta predisposición se ve acentuada por la larga convalecencia de una enfermedad pulmonar, durante la cual inicia sus tanteos artísticos. Progresivamente Tàpies se dedica con mayor intensidad al dibujo y la pintura, y acaba dejando sus estudios de Derecho para dedicarse plenamente a su pasión. En la década de los cuarenta ya expone sus obras, que destacan en la panorámica artística del momento.


6. Manuel Millares (1926-1972): pintor canario perteneciente al Informalismo. En 1957 participa en la creación del grupo El Paso en Madrid, junto a Saura. Influido por la cultura guanche, usa materiales pobres, como arpilleras, con las que construye sus Homúnculos, cuerpos trágicos y desgarrados, densos, en tres colores (blanco, negro y rojo), con los que expresa su critica a la dictadura franquista.

7. Antonio López nació en Tomelloso, un importante núcleo rural de La Mancha, en la España interior, en 1936, pocos meses antes del comienzo de la Guerra Civil. Primogénito de cuatro hermanos, sus padres eran labradores más o menos acomodados. El destino natural del joven Antonio hubiera sido continuar esa tradición, pero su temprana facilidad para el dibujo llamó la atención de su tío Antonio López Torres, un pintor local de paisajes que le dio sus primeras lecciones. Gracias a él, obtuvo apoyo familiar para dedicarse a la pintura, y, con apenas trece años, se instala en Madrid para preparar el ingreso en la Escuela de Bellas Artes.

8. Diego de Giráldez nació en A Cañiza (Pontevedra), em 1956. Desde muy temprana edad comienza a interesarse por el dibujo y la escultura, exponiendo desde 1975. En la década del 76 al 86 realiza más de cien exposiciones entre las que se encuentran las realizadas en Vigo, Pontevedra, Gerona, León, Barcelona, Madrid, Cádiz, Salamanca, París y en diversas e importantes ciudades de Portugal, Suiza,...
Su obra se encuentra en infinidad de Museos, entre otros:
Museos de Artes Contemporáneas - El Cairo (Egipto), Toledo,...,
Museos de Bellas Artes -Santander, La Coruña, Murcia,...,
Museos Provinciales - Lugo, Pontevedra, Ciudad Real, Guadalajara, Cáceres, Badajoz, Menorca, Melilla,...,
Museos Diocesanos, Museos Municipales, Museos Específicos, Museos Portugueses, Museos de otras partes del mundo de la importancia del : Vaticano, etc….,....

Velázquez: Una de los nombres propios del arte

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez


Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (Sevilla, 6 de junio de 1599 – Madrid, 6 de agosto de 1660) fue uno de los mayores exponentes de la pintura española, ya no sólo en su período barroco, sino a lo largo de toda su historia. De hecho, Velázquez está actualmente considerado como uno de los mayores pintores de la historia.

Primeros años

Diego nació en la andaluza ciudad de Sevilla y fue bautizado en la Iglesia de San Pedro (hoy existe una placa en el lugar que conmemora el acontecimiento). De madre con orígenes sevillanos y quizá hidalgos, y de padre con orígenes portugueses, su talento afloró a edad muy temprana. A los once años comienza un duro aprendizaje en el taller de Francisco de Herrera el Viejo, un conocido pintor en la Sevilla del siglo XVII. Debido a desavenencias entre tutor y discípulo, éste decidió marcharse al año, pasando a las manos de Francisco Pacheco, pintor de estilo manierista, autor del tratado El arte de la pintura (1649). Transcurrirían siete años (1617) hasta que un joven Velázquez, con dieciocho años cumplidos, se instalase como pintor independiente, tras examinarse en el gremio de pintores de su ciudad natal.
Pacheco ejerció gran influencia sobre Velázquez, ya no sólo pictórica, como es de esperar de un aprendizaje, sino, en mayor grado, cultural y literaria, hecho que no se entiende sin saber que el maestro Pacheco era un gran conocedor, como buen hombre erudito de su época, de la literatura clásica. Sus numerosos contactos e influencias fueron vitales para lograr el ascenso del pintor a la corte española.

Inicio de su actividad como pintor

Dos años más tarde de su reconocimiento como pintor, Velázquez decide casarse (1618) con la hija de su mentor, con quien tendría dos hijas. En consecuencia, a los diecinueve años, Velázquez ya era un pintor independiente y casado que se dedicaría, en los seis años siguientes (1618–1623) a elaborar encargos religiosos y escenas de corte costumbrista, desarrollando la técnica del claroscuro, influido principalmente por el naturalismo de Caravaggio. La obra clave de esta época es El aguador de Sevilla (1620), en la que el claroscuro intencionado por el autor se muestra con una maestría excepcional. También es de destacar, dentro de esta época, La comida (1619), de un marcado acento naturalista.
Durante esta etapa de su vida, llevó a cabo una incesante vida sociocultural en Sevilla, participando de círculos culturales como, por ejemplo, el Círculo de las Artes, que, casualmente, estaba presidido, no de una manera rígida, sino más bien informal, por Pacheco, su maestro y suegro. También consiguió hacerse un sitio como pintor en la vida sevillana, dado el éxito de sus primeras obras, por lo que no tardaría en hacerse con un discípulo, Diego de Melgar, del que no se sabe mucho.

A consecuencia del cambio de reinado que había tenido lugar por aquellas fechas, en el que Felipe IV sucede a su padre, Felipe III, toda la corte real, que durante el reinado de Felipe III había estado inundada de nobles castellanos, cambia de fisonomía, surgiendo como principal figura real el Conde-Duque de Olivares, don Gaspar de Guzmán. Éste, oriundo de Andalucía, abogó por que la corte estuviera integrada mayoritariamente de andaluces. Considerando Diego de Velázquez que ésta podría ser una oportunidad idónea para conseguir un puesto de pintor en la corte real madrileña, viajó a Madrid, de donde, tras una primera tentativa, regresó con las manos vacías. En este viaje conoció a Luis de Góngora, de quien haría el retrato años más tarde. Corría el año 1622.

Pintor de la Corte

Pacheco, su mentor y suegro, quería a toda costa que Velázquez subiera de escalón y alcanzara el puesto de Pintor del Rey, pues sabía que esto supondría la madurez en la rica vida artística de su discípulo. Esto haría que, en 1623, con la intercesión de Juan de Fonseca, uno de los andaluces en la corte de Felipe IV, Pacheco lograra del Conde-Duque de Olivares una orden de presentación en Madrid para que Velázquez pintase al monarca. No cabe duda de que el retrato de Velázquez fue magistral, pues constituyó el aval que le aseguró la tan ansiada presencia indefinida en la corte real. Tras unas semanas de acomodación, trae a su mujer y a su hija (la otra había muerto un año antes), así como al servicio, a vivir a la capital, en una casa de la calle Concepción Jerónima.
Tras cuatro años, Felipe IV le nombra Ujier de Cámara, por lo que recibiría una mayor asignación.

Encuentro con Rubens y viaje a Italia

Pero todavía estaría por llegar el hecho que marcó para siempre la vida artística del genial pintor: en 1628, Peter Paul Rubens, pintor de la escuela flamenca, visita Madrid y, de la mano de Velázquez, visita el monasterio de El Escorial y accede a la pinacoteca real y al conocimiento de los grandes pintores renacentistas italianos, especialmente Tiziano, que fue uno de los pintores favoritos de Carlos I y que tanta influencia ejerció en la pintura de Velázquez. Para continuar su formación, Rubens aconseja a Velázquez que visite Italia, que no se centre únicamente en el influjo español, y que indague en la pictórica renacentista, para poder dar un giro completo a su carrera. Quizás fuera también Rubens quien le aconsejara sobre la ejecución de Los Borrachos, obra que marcó un cambio de rumbo en la vida artística de Velázquez. Otras teorías afirman que también fue él quien intercedió ante el rey para que permitiera a Diego su viaje a Italia.

Partió del Puerto de Barcelona con un buen salario en sus bolsillos, acumulando su sueldo de los dos años siguientes a su partida, el 10 de agosto de 1629. Esto marcaría un antes y un después en la vida artística del pintor, pues no se concebía, en pleno siglo XVII, que un pintor no acudiera a Italia como parte de su formación. Llegó a Génova el 23 de agosto de 1629, desde donde empezó una gira por los principales estados italianos, hasta llegar a Roma, donde se alojaría, en un principio, en el Palacio Vaticano, bajo la protección del Cardenal Barberini, aunque, posteriormente quiso trasladarse a Villa Médicis, en una de las colinas romanas, desde donde tenía unas vistas maravillosas y donde pintaría sus famosas Vistas de la Villa Medicis, considerados los dos primeros ejemplos de pintura au plein air que no alcanzó su máximo desarrollo hasta el período del Impresionismo. En uno de ellos, puede verse una copia de La Ariadna dormida, que se conserva en el Museo del Prado, adquirida posteriormente por el propio pintor. Allí entró en contacto directo con la teoría y la práctica del arte italiano de su tiempo y de su esplendoroso pasado. Y así, pudo medir su conocimiento anatómico, piedra de toque de todo gran artista, realizando obras como La fragua de Vulcano. Seguramente bajo la influencia del clasicismo temprano, con referencias a la estatuaria clásica, y un recuerdo a Guercino. O realizando La túnica de José, con mención a Guido Reni. Tras caer enfermo, decidió marcharse de Roma para ir a Nápoles. Allí conoció a personalidades como la reina de Hungría María Ana de España, a quien retrató (1630), o al gran estandarte de la pintura española en Italia, José de Ribera.

Con el retrato de María de Austria culmina una etapa artística (1623-1631) que estaría marcada por la sencillez y la elegancia en su pintura.

Regreso a España

En 1631, en su regreso a España, recibe el encargo de retratar al príncipe Baltasar Carlos, que había nacido durante su estancia en el extranjero. Quizás sea este encargo el que haga al mundo artístico ver el cambio que había experimentado la pintura de Velázquez, que ya no es tenebrista, ni influida como anteriormente: se iluminan los ambientes, se llenan de modernidad las figuras y las escenas, y la libertad artística se hace más patente que nunca. El color se aviva, renace y surge intenso.

Algunas obras de esta etapa son los numerosos retratos ecuestres para el Palacio del Buen Retiro, así como otra de sus obras cumbres, Las lanzas (o La rendición de Breda) (1635). Para la Torre de Parada efectuó retratos de caza, como el del infante Fernando o el del príncipe Baltasar Carlos. También encontramos otros retratos de esta etapa como el de Felipe IV, en castaño y plata, o el de Isabel de Francia, la reina consorte.
En 1633 se casa la hija de Velázquez, de nombre Francisca, con Juan Bautista Martínez del Mazo, pintor también. Un año después, su suegro le cedería su puesto de ujier de cámara, para asegurar el futuro económico de su hija. Velázquez ocupará durante nueve años, tras su cesión, el puesto de Ayudante de Cámara, que supone los favores reales, dado que se convierte en una de las personas más próximas al monarca. Por otra parte, tras este nombramiento, se suceden una serie de desgracias en la corte y en las proximidades del monarca: caída del poder del valido del rey, el Conde-Duque de Olivares (que había sido protector suyo), la muerte de la reina Isabel en 1644, la muerte de su suegro y maestro Francisco Pacheco, el 27 de noviembre de ese mismo año, y la defunción del príncipe Baltasar Carlos, a los 17 años de edad.

Segundo viaje a Italia

Tras todos estos sucesos, Velázquez, consternado, decide irse en 1648, por segunda vez, a Italia, ya no como aprendiz, sino como embajador y artista español, ya que llevaba entre sus manos misiones oficiales también, y también por motivos personales, buscando el reconocimiento social que en Italia, desde el Renacimiento, los artistas habían conquistado, el cual en España se les negaba. Tras salir de Málaga, llega a Génova el 21 de enero de 1649. Otra vez realiza un recorrido por los principales estados italianos, aunque en dos etapas: la primera, que llega hasta Venecia, donde adquiere obras de Veronés y Tintoretto para el monarca español; y la segunda, que llega hasta Roma, tras pasar por Nápoles, donde se reencuentra con Ribera. En Roma retrata al pontífice Inocencio X, obra en la que, utilizando como medio el contraste de luces, consigue llenar de expresividad todo el cuadro. Hay teorías que adjudican la famosa Venus del Espejo a esta etapa en Italia. Ciertos autores creen que es el retrato de su amante, y madre de un hijo ilegítimo del pintor. El tema de la Venus ya había sido tratado en multitud de versiones por dos de los maestros que más influencia tuvieron en la pintura velazqueña: Tiziano y Rubens. La Venus de Velázquez aporta al género una nueva variante: la diosa se encuentra de espaldas y muestra su rostro al espectador en un espejo.

Se puede observar que, desde que Velázquez desembarcara en Génova, y tal como le ocurriera en su primer viaje, vuelve a transformar su estilo pictórico, dotándole de la luz que tanta ausencia había tenido, mediante la cual exagera la perspectiva y llega a conseguir la perspectiva aérea. Estas transformaciones estarían vigentes hasta el fin de sus días.

Segundo regreso a España y su muerte

Velázquez regresó a España en 1651, dos años después de su partida. Tras su regreso, Felipe IV lo nombra Aposentador Real, cargo que le quita gran cantidad de tiempo para desarrollar su labor pictórica. No obstante, es en la etapa final de su pintura cuando alcanza su máximo desarrollo y Velázquez realiza sus dos obras maestras: La familia de Felipe IV o Las Meninas (1656) y La fábula de Aracné, conocida popularmente como Las Hilanderas.
Habiéndole sido concedida la Orden de Santiago, a la cual él tanto aspiraba, en 1659, murió en Madrid el 6 de agosto de 1660, tras haber padecido una larga enfermedad. Fue enterrado al día siguiente con todos los honores de la Orden de Santiago en la iglesia de San Juan Bautista. Su mujer, Juana Pacheco, murió siete días después.


Arte del Renacimiento

"Piedad" de Miguel Ángel

Arte del Renacimiento

Renacimiento es el nombre dado al amplio movimiento de revitalización cultural que se produjo en Europa Occidental en los siglos XV y XVI. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes aunque también se produjo la renovación en la literatura y las ciencias, tanto naturales como humanas.

El nombre Renacimiento se utilizó porque éste retomó los elementos de la cultura clásica. Además este término simboliza la reactivación del conocimiento y el progreso tras siglos de estancamiento causado por la mentalidad dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. El Renacimiento planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, el interés por las artes, la política y las ciencias, cambiando el teocentrismo medieval, por el antropocentrismo renacentista.

Desarrollo

Diferentes etapas históricas marcan el desarrollo del Renacimiento:
La primera tiene como espacio cronológico todo el siglo XV, es el denominado Quattrocento, y comprende el Renacimiento temprano que se desarrolla en Italia.
La segunda, afecta al siglo XVI, se denomina Cinquecento, y su dominio artístico queda referido al Alto Renacimiento, que se centra en el primer cuarto del siglo. Esta etapa desemboca hacia 1520-1530 en una reacción anticlásica que conforma el Manierismo.
Mientras que en Italia se estaba desarrollando el Renacimiento, en el resto de Europa se mantiene el Gótico en sus formas tardías, situación que se va a mantener, exceptuando casos concretos, hasta comienzos del siglo XVI.
En Italia el enfrentamiento y convivencia con la antigüedad clásica, considerada como un legado nacional, proporcionó una amplia base para una evolución estilística homogénea y de validez general. Por ello, allí, es posible su surgimiento y precede a todas las demás naciones.
Fuera de Italia la Antigüedad Clásica supondrá un caudal académico asimilable, y el desarrollo del Renacimiento dependerá constantemente de los impulsos marcados por Italia. Artistas importados desde Italia o formados allí, hacen el papel de verdaderos transmisores.
Los supuestos históricos que permitieron desarrollar el nuevo estilo se remontan al siglo XIV cuando, con el Humanismo, progresa un ideal individualista de la cultura y un profundo interés por la literatura clásica, que acabaría dirigiendo, forzosamente, la atención sobre los restos monumentales clásicos.
Italia en ese momento está integrada por una serie de estados entre los que destacan Venecia, Florencia, Milán, el Estado Pontificio y Nápoles.
La presión que se ejerce desde el exterior impidió que, como en otras naciones, se desarrollara la unión de los reinos o estados; sin embargo, sí se produjo el fortalecimiento de la conciencia cultural de los italianos.
Desde estos supuestos fueron las ciudades las que se convierten en centros de renovación artística.
En Florencia el desarrollo de una rica burguesía ayudará al despliegue de las fuerzas del Renacimiento, la ciudad se convierte en punto de partida del nuevo estilo, y surgen, bajo la protección de los Médicis, las primeras obras que desde aquí se van a extender al resto de Italia.

Camino de Santiago

Camino de Santiago

Itinerario de peregrinación que atraviesa el norte de España. A ella confluyen diversas rutas procedentes de Europa. El camino concluye en Santiago de Compostela, donde se cree que está la tumba del Apóstol Santiago. Desde la Edad Media el fluir de peregrinos fue enorme y se establecieron dos rutas desde Francia, que confluían en Puente de la Reina (Navarra). Desde allí, el camino pasaba por varias ciudades, casos de Logroño, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, León, Sahagún, etc. Por el Camino se introdujeron en España elementos culturales europeos, entre ellos el arte románico y el gótico (Puente entre la España cristiana medieval y Europa). En torno al camino se construyeron puentes, hospitales, hospederías, iglesias, monasterios; se desarrollo la vida urbana, la moneda el comercio (ferias y mercados bajo protección de los reyes); se desarrollo una burguesía comercial, etc. Tuvo su apogeo durante los siglos XI, XII y XIII).

Modernismo

Modernismo

Modernismo es el término con el que se designa a una corriente de renovación artística desarrollada a finales del siglo XIX y principios del XX. Según los distintos países, recibió diversas denominaciones: Art Nouveau (en Bélgica y Francia), Modern Style (en Inglaterra), Sezession (en Austria), Jugendstil (en Alemania), Liberty o Floreale (en Italia), y Modernisme o Estil modernista (en Cataluña). Si bien existe cierta relación que los hace reconocibles como parte de la misma corriente, en cada país su desarrollo se expresó con características distintivas.
Todas estas denominaciones hacen referencia a la intención de crear un arte nuevo, llevando a cabo una ruptura con los estilos dominantes en la época, tales como el historicismo o el eclecticismo. Se trata de crear una estética nueva, en la que predominan la inspiración en la naturaleza a la vez que se incorporan novedades derivadas de la revolución industrial. Y así en arquitectura es frecuente el empleo del hierro y el cristal. Sin embargo, es igualmente una reacción a la pobre estética de la arquitectura en hierro, tan en boga por esos años.
En gran medida sus aspiraciones se basan en las ideas de John Ruskin y William Morris, que podemos resumir en democratizar la belleza en el sentido de que hasta los objetos más cotidianos tengan valor estético y sean asequibles a toda la población (socialización del arte), gracias a las técnicas de producción masiva facilitadas por la revolución industrial. Por ello el modernismo no sólo se da en las artes mayores, sino también en el diseño de mobiliario y todo tipo de objetos útiles en la vida cotidiana. A menudo los artistas modernistas son artistas "integrales", pues no sólo diseñan edificios, sino los muebles y otros enseres de uso diario. Así pues muchos arquitectos modernistas son también diseñadores, pues sus creaciones no se limitan al edificio en sí, dado que también elaboran su decoración y los utensilios que ha de contener. Consecuentemente se dio en arquitectura, pintura, escultura y en las artes decorativas (muebles, lámparas, joyas, carteles, etc.).

Características

Las características que —en general— permiten reconocer al modernismo decorativo propiamente dicho son:

La inspiración en la naturaleza y el uso profuso de elementos de origen natural pero con preferencia en los vegetales y las formas redondeadas de tipo orgánico entrelazándose con el motivo central.
El uso de la línea curva y la asimetría, tanto en las plantas y alzados de los edificios como en la decoración. Una derivación de este estilo en la década de 1920 es el denominado Art decó por lo que a veces se le suele confundir con el modernismo.
Hay también una tendencia a la estilización de los motivos, siendo menos frecuente la representación estrictamente realista de éstos.
Una fuerte tendencia al uso de imágenes femeninas, las cuales se muestran en actitudes delicadas y gráciles, con un aprovechamiento generoso de las ondas en los cabellos y los pliegues de las vestimentas.
Una actitud tendente a la sensualidad y a la complacencia de los sentidos, con un guiño hacia lo erótico en algunos casos.
La libertad en el uso de motivos de tipo exótico, sean éstos de pura fantasía o con inspiración en distintas culturas lejanas o antiguas.
La aplicación envolvente del motivo tomando alguna de las características anteriormente mencionadas en contraposición con las características habituales del objeto a decorar. Esto se puede observar en la aplicación en el mobiliario, en arquitectura, en los afiches o posters promocionales o en objetos de uso cotidiano donde el elemento destacado de tipo orgánico envuelve o se une con el objeto que decora.

Historia

El modernismo tuvo su clímax entre los años 1892 y 1902. Se considera que las primeras pinturas modernistas se encuentran en el Castillo de Roquetaillade (Francia). Eugene Viollet-le-Duc restauró el castillo en la década de 1850 y aun cuando su ideal para el torreón del castillo era producir una recreación gótica, la imitación dio lugar a frescos que son ejemplos del un estilo germinal modernista, arguyéndose a la vista de sus movimientos orgánicos, los colores y la gracia de sus formas. La primera señal evidente del movimiento modernista se puede reconocer en la década de 1880 en un conjunto de diseños progresistas tales como el diseño para la tapa del libro publicado en 1883 del diseñador y arquitecto Arthur Mackmurdo que hizo en referencia a las iglesias diseñadas por Sir Christopher Wren. Se puede aducir también la tendencia en algunos diseños de hierro forjado con formas flotantes libres, o algunas diseños textiles florales, la mayoría de los cuales poseían algún ímpetu derivado de los patrones del diseño victoriano.
La libertad vindicada en la década de 1890 por los artistas de las distintas secesiones ocurridas en las distintas ciudades europeas dio sustento ideológico y visibilidad pública al movimiento. Un punto destacado en la evolución del modernismo fue la Exposición Universal de París del 1900, en la cual el modernismo triunfó en cada medio expuesto. De todos modos se puede decir que alcanzó su apogeo en la Exposición Internacional del Arte Decorativo Moderno de 1902 en Turín, Italia, donde los diseñadores exhibieron obras de todos los países europeos donde el modernismo floreció. El movimiento hizo uso de muchas innovaciones tecnológicas de finales del siglo XIX, especialmente el amplio uso del hierro expuesto –aprovechándolo más allá de su función arquitectónica- así como el uso de grandes piezas de cristal de forma irregular – vitraux- en arquitectura. Para el comienzo de la Primera Guerra Mundial, la naturaleza altamente decorativa del diseño modernista –que lo hacía caro de producir- comenzó a ser abandonado en favor del arte moderno que con sus trazos más simples y rectilíneos -y por lo tanto más barato- y estando más en armonía con la estética plana y tosca de los diseños industriales luego derivaría en el Art Decó.

Arquitectura modernista

El modernismo es un arte burgués, muy caro, que intenta integrar en la arquitectura todo el arte y todas las artes. Es una corriente esencialmente decorativa, aunque posee soluciones arquitectónicas originales. Se desarrolla a caballo entre los siglos XIX y XX.
Este movimiento deja de lado las soluciones que la revolución del hierro y del cristal aportan a la arquitectura, aunque se sirve de la industria para la decoración de interiores y las forjas de las rejerías, etc.. Sus formas son blandas y redondeadas, aunque no es esto lo único característico del modernismo sino la profusión de motivos decorativos. La influencia del modernismo arquitectónico se deja sentir aún en la arquitectura actual.
El modernismo arquitectónico como tal nace en Bélgica de la mano de Henry van de Velde y Victor Horta, allí se le dará el nombre de art nouveau. Henry Clemens van de Velde (1863-1957) es uno de los primeros modernistas. Construye la casa Bloemenwert , pero lo más interesante es el diseño de su decoración. Tiene influencias del expresionismo alemán, y son típicos sus tejados ondulados. Víctor Horta es el más puro de los modernistas y el más representativo. También son típicos sus tejados ondulados así como sus fachadas, que provocan un juego de luces y sombras muy decorativo que recuerdan al barroco. Descubre las posibilidades del hierro, en el que crea grandes forjas. Los elementos decorativos de su arquitectura se curvan asemejando la vegetación natural. Obra suya es la escalera de la calle Paul-Emile Janson en Bruselas y múltiples kioscos de hierro y bocas de metro lujosamente decoradas. También hizo el Hotel Solvay en Bruselas. Lo más característico de este edificio son sus interiores lujosamente decorados y muy recargados, con lámparas, papel pintado, vidrieras y vitraux, todo de diseño. Otras obras suyas son el Hotel Tassel, y la casa del Pueblo, el palacio de Bellas Artes, en Bruselas y el Gran Bazar de Fráncfort.
William Morris es otro de los grandes modernistas, de origen inglés. Su modernismo no cae en los excesos decorativos, es el más sobrio del movimiento, ya que se centra más en la implantación de la villa en la naturaleza (influencia del pintoresquismo inglés del siglo previo) y la valoración del espacio interior funcional. Sobre todo diseña muebles y pequeños utensilios cotidianos, y se le sitúa dentro del género en consonancia del arquitecto fránces Charles Voysey.
Otro británico es Charles Rennie Mackintosh que es otro de los más grandes arquitectos que influyó en el movimiento modernista. Sus planteamientos son originales y aportan nuevas soluciones a sus problemas arquitectónicos. Son características las formas prismáticas y octogonales. Mackintosh es el arquitecto modernista más sobrio en los exteriores, lo que le vale ser un precursor del racionalismo arquitectónico. Diseña muebles y joyas, y construye la Escuela de Arte de Glasgow .
Es Riga la ciudad con la mayor cantidad de edificios Art Nouveau de toda Europa

domingo, 20 de abril de 2008

Pablo Giráldez "O pastor" presenta en Arcade o seu particular Almanaque agrícola.




O artista gráfico Pablo Giraldez "O pastor", coñecido como o Warhol galego despois de pasear as súas obras polo centro de Vigo a bordo dun tractor e convertir a sala de exposicións do Centro Social Caixanova nun furancho, expón o seu Almanaque agrícola na galería Campo das redes de Arcade (Soutomaior).

O pastor ten unha longa traxectoria dentro do deseño gráfico con series de carteis dunha provocativa sinxeleza, a escenografía teatral para grupos como Teatro do Morcego, Ningures, Tanxarina, ou o Centro Dramático Galego, e portadas de discos para grupos como Chouteira, Os Cempés, Malvela, Nordestinas ou Discópolis de radio 3.

Almanaque agrícola é unha colección de cuadros de grande formato realizados con pintura industrial sobre madeira, masas planas de cores vivas, contrastes de brillos e mates, inxerencia de textos como valor visual non comunicativo, con unha estética moi próxima ó grafismo publicitario. O pastor aprópiase de pequenas iconas do mundo rural ( A bota de goma, o capacho, o veleno para ratos, o escarabello da pataca, etc...) recollidos a maioría das veces da publicidade en revistas agrícolas e os descontextualiza para outorgarlles a categoría de santos do seu almanaque particular.

A inauguración da exposición terá lugar o venres 18 de abril na galería Campo das redes (Avenida Castelao 43 arcade, Soutomaior) que será "afuranchada" para agasallar ós presentes con viño de purrela, tetilla, pasodobres e algunha sorpresa.



Exposición: Almanaque agrícola

Autor: Pablo Giraldez "o pastor"

Contacto: Pablo Giráldez Río "O pastor" Tlf. 607 335 735 opastormoitotraballa@yahoo.es